Ante un lleno que registró la plaza de toros, se lidiaron siete toros de de la ganadería de Guadiana, que resultaron complicados y terminaron por pararse.

El rejoneador Diego Ventura: Ovación en su lote.
José Luis Angelino: Palmas y vuelta.
Antonio García El Chihuahua: Palmas en su lote y dos orejas en el de regalo.
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El rejoneador Diego Ventura y su cuadra, han salido ilesos y victoriosos, aunque sin orejas en su haber debido a lo pinchazos que precedieron la muerte de los dos bureles en lidia.

Con el primero de la tarde, Diego Ventura empleó a Chocolate, ese valentísimo corcel con el que recibió a porta gayola en Madrid, en una imagen que desde entonces ha dado la vuelta al mundo. Y fue sobre este, que colocó dos rejones de castigo. Toreó de costado, al estribo sobre los lomos de Revuelo. Más adelante apretó la labor con Maletilla y Don Ramón. Ante un público entregado, sacó a Califa, mismo que ha tenido una actuación soberbia, toda vez que el toro ya estaba prácticamente clavado en la arena, cuando debió colocarle el rejón de muerte y por ello, Ventura y Califa pisaron terrenos muy comprometidos.

El cuarto toro se aplomó aun más rápido por lo que se vivieron momentos muy comprometidos, a pesar de lo cual, Disparate, Oro y Morante, fueron conducidos con seguridad por un jinete, dispuesto a exponerlo todo. Una vez más salió Califa, para permitir la colocación de tres banderillas cortas.

Desafortunadamente, Diego pinchó en tres ocasiones antes de poner punto final a la vida de este toro.

Los matadores José Luis Angelino y Antonio García El Chihuahua, también enfrentaron lotes complicados, por ello, éste ultimo, regaló una astado de la misma procedencia, que para su fortuna, dio buen juego y le permitió cortar dos orejas.

Foto: Archivo.

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