Dicen que no todos los caminos son para todos los caminantes, o lo que traducido a lo ocurrido en la plaza de toros puede decirse que no todos los novillos pueder ser aprovechados. Lo que pudo ser un encierro de Real de Saltillo propicio para el triunfo fue un cruel espejo de la realidad que atraviesan los espadas que actuaron ayer.

Curioso fue ver en la paseíllo a los tres espadas desmonterados en clara señal de que debutaban en el coso tapatía, un síntoma de la inmadurez de la combinación actuante.

El primero en pasar apuros fue Paulo Campero, quien con el primero que enfrentó abusó de los zapatazos para citar al toro. Pases y pases sin ton ni son alegaron la faena de manera infructuosa. Con su segundo exageró en las precauciones, dejando en claro que lo suyo no es precisamente el valor. Para colmo le tocó enfrentar un novillo más ya que Alejandro Lima fue herido y tuvo que pasar a la enfermería. Muy mal con la espada y con el público en contra.

También se presentó Alejandro Lima el Mojito, quien venía con credenciales de triunfador en la Plaza México, pero que no pudo refrendar en Guadalajara. En su primera actuación lo más destacado fue el tercio de banderillas con dos pares al violin y uno al cuarteo. Ya con la muleta se desdibujó ante un novillo con clase, pero que exigía mayor experiencia. Nunca dejó los pies quietos.
En el segundo de lote no corrió con tanta suerte en las banderilla, y para colmo cuando toreaba de muleta en un descuido fue herido en el muslo derecho con una cornada limpia de dos trayectorias, además de sufrir un esquince cervical. El “Mojito” tiene carisma y chispa, pero es claro que le falta mucho rodaje antes de enfrentarse a un encierro cuajado.

Otro de los debutantes fue el venezolano Tomás Martínez, a quien también le costaba mucho trabajo quedarse quieto, pero si en cambio daba gritos al por mayor, al grado de provocar comentarios chuscos en el tendido. El venezolano consiguió los únicos muletazos rescatables de toda la tarde con el sexto, un novillo manso al que le aporvechó el viaje en varias ocasiones, para generar los muy escaso gritos de olé, que se escucharon ayer en el Nuevo Progreso.
Tal vez el festejo de de ayer refleja en lamentable momento que atraviesa la situación de los novilleros en México.

Ficha:
Plaza Nuevo Progreso. Segunda novillada de temporada, con aproximadamente dos mil espectadores. Tarde nublada y con fuerte lluvia. Se rindió un homenaje al terminar el paseillo en memoria del periodista taurino Enrique Rivas “Joselito”, quien falleció el jueves pasado.
Real de Saltillo mandó un encierro muy bien presentado. El sexto de la tarde fue huidizo. El resto embistieron con claridad.
Paulo Campero (amarillo y azabache): Un pinchazos y estocada (silencio). Seis pinchazos, media estocada y estocada (dos avisos y pitos). Mató al quinto por estar herido su alternante (un aviso y pitos).
Alejandro Lima el Mojito (azul rey y oro):bajonazo (silencio). En su segundo fue cornado en el muslo derecho y presentó esquince cervical.
Tomás Martínez (azul celeste y oro): casi entera (silencio). Un pinchazo y estocada (dos avisos y palmas).

Cuadrillas: David Vázquez fue ovacionado por un buen puyazo.

Foto:Humbert.

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