…luego de 2 faenas que bien pudieron haber sido premiadas; mientras que en torero demostrando el gran momento por el que pasa, estuvo el centauro potosino Gastón Santos.

Esto ante bureles de la ganadería potosina de Pilar Labastida, las cuales salieron complicadas para los actuantes.

Tauromaquia del Sureste es una empresa naciente que estará dando festejos taurinos a lo largo del año, principalmente en el sureste de la república mexicana.

Gastón Santos clavando certero y rematando sus ejecuciones fue como estuvo el caballero en plaza, siendo él quien en casi toda la lidia de sus enemigos se encargará de poner en suerte al toro. En el primer toro, luego de brindar al empresario Juan Antonio del Hoyo, tomó el rejón de muerte, para en el primer viaje dejarlo en buen sitio, suficiente para escuchar una fuerte ovación; en su segundo demostró el buen torero y ecuestre que es, clavando las banderillas al estribo rematando y no solo eso sino que templó la embestida de su enemigo, para que con la hoja de peral no acertará echando pie a tierra.

El capitalino Federico Pizarro, se enfrentó al primero de su lote, siendo este un toro complicado, el cual por el lado izquierdo no pasaba, pues presentó un daño, sin embargo, sacó lo que el de Pilar tenía; mató en buen sitio; en el segundo gustó a la concurrencia; con el capote ejecutó lances a la verónica para rematar con la revolera. Tras brindar a la empresaria Renata Orendain, instrumentó con la muleta por el lado derecho con sabor, rematando con el de pecho, destacando la cuarta tanda por ese lado, en el que se gustó; se tiró a matar, dejando al espada en buen sitio, para ser premiado con el corte de una oreja.

La yucateca Lupita López, durante toda la tarde demostró tener hambre en la cara de los toros, defendiendo el sitio de triunfadora de la Plaza de Toros México, pues desde que se abrió de capa lanceo a la verónica, para rematar con una media muy torea; con la muleta, tras doblones, se plantó en el centro del ruedo, para correr la mano largo y templado por el derecho, mientras que con la izquierda demostró la clase y temple. Con la espada, la dejó en buen sitio, dejando ir los apéndices, ya que el puntillero paró en reiteradas ocasiones al toro: escuchó una cerrada ovación.
Con el que cerró plaza fue dispuesta a todo, estando variada con la capa, para después de brindar su actuación al matador de toros Pepe Díaz, pegar tandas largas, de seis o siete muletazos cada una, corriendo la mano con clase. Se tiró a matar, pero nuevamente el burel fue puesto de pie, escuchando palmas con fuerza.

Para el sábado 23 del presente, la segunda de feria, en el cartel Alejandro Amaya, Pedro Gutiérrez El Capea y Octavio García El Payo, con toros de Teófilo Gómez.

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