Por su parte el caballista Pablo Hermoso de Mendoza no tuvo suerte a la hora de matar a sus astados, Jerónimo falló con la espada también a pesar de dejar buenas sensaciones en el ruedo.

Pablo Hermoso: Aplausos y aplausos.
Jerónimo: Silencio y aplausos.
Fermín Espinosa: Oreja y dos orejas.

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