Ante un lleno en las entradas, se lidiaron tres novillos buenos y uno que cumplió de Atlanga.

Antonio Servín, (novillero): dos orejas.
Manolo Mejía: aplaudido.
José Luis Angelino: dos orejas.
Angelino de Arriaga: una oreja.

El público asistente se mostró muy contento porque hacía un par años, no se daban toros en ese lugar y sacaron a hombros a los cuatros espadas.

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