Una tarde calurosa en la que Javier Conde a pesar de dar dos verónicas y una media de antología, no pude acomodarse del todo con su toro y se puso pesado con el acero, tocándole los tres avisos para regresar vivo el toro a corrales.
El segundo turno corrió a cargo del capitalino José Mauricio, quien identificó con buen ojo a su toro y le pegó unos naturales muy limpios y templados, sin duda lo mejor de la tarde, aunque por el derecho el toro no comió , por el pitón izquierdo fue por demás potable, se va por una estocada entregada y entera que tarda en doblar y corta una oreja de ley.
Ernesto Javier “Calita” estuvo muy en torero, con mucha técnica ante un astado complicado, nunca buscando el aplauso barato y por el contrario, tratando de agradar con toreo de verdad ante un soso enemigo que daba indicios de ver al torero todo el tiempo, tras pinchazo y descabello fulminante da merecida vuelta al ruedo.
Cierra plaza el torero de dinastía Antonio Lomelín hijo, con el toro más complicado del encierro que no le dejó poner los pies firmes y tiene que abreviar sin decir nada.
Se lidió un encierro de la ganadería de Santoyo con poco juego pero bravos y difíciles.
Javier Conde: Tres avisos y el toro vivo.
José Mauricio: Oreja.
Ernesto Javier Calita: Vuelta al ruedo.
Antonio Lomelín: Palmas.
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