Los toros de presentación dispareja.. y de repente los toreros se dieron cuenta que la palestra de la feria, por muy cuesta arriba es mucha y lo hecho aquí se ve, oye y lee en todo el mundo taurino.

De tal manera Michelle Lagravere, Fermín Espinosa Armillita IV y Ginés Marin sabiéndose confortantes de un inédito cartel y -habrá que decirlo- en la medida de su rodaje, hicieron un toreo aromático, con sentimiento y que agradó a aquellos que se dieron cita hoy 1 de mayo Día del Trabajo en la novena corrida de Feria en Aguascalientes.

Lagravere se topó con el lote quizá mas malo de la tarde. Su primero se quedo parado pronto y Michelle a pesar de cruzarse y encelar al animal no pudo concatenar pases ni calar en el tendido. Con su segundo también tuvo mala suerte. Un ejemplar bien presentado pero que por alguna razón fisiológica tuvo un andar muy descordinado en el ruedo. Si se me acepta la expresión, parecía hawaiana de tablero de auto… ya se acordó amiga amigo lector querido? si.. ese era el mover aparente del burel.

Lagravere hizo lo que pudo. De tal forma se decidió a regalar el primer reserva de la misma ganadería de Xajay. Un cárdeno que caminó, tuvo transmisión y que Lagravere con mucha determinación y tras recibirlo a porta gayola y torearlo sabroso a la verónica le hizo una buena lidia de muleta. Si ya había en algún momento de sus reses de lidia ordinaria pegado algún pase largo y con temple, en este se le vio contento, sonreía pues! Se dio gusto toreando y el respetable le coreó animadamente. No acertó del todo con la espada y tuvo que descabellar. Creo que sin ser purista y con un criterio congruente el Juez pudo haber premiado con oreja lo que todo quedó en vuelta al ruedo con mucho merecimiento.

Le siguió el más novel de la dinastía Armillita. En el caso de Fermín las cosas no fueron tan diferentes a los inicios de sus alternantes. Al principio parecía todo cuesta arriba. Su primer enemigo, un toro que estaba a un punto de la invalidez. No caminaba ni aunque le empujaran. Aún así Fermín le sacó agua a las piedras y pudo pegar pases sabrosos. Le había visto torear con determinación pero hoy fue diferente. Hoy la muleta era rojo corazón armillita y los pases tenían eso, corazón y temple. Al final de cuentas el toro terminó por quedarse parado y Armillita IV hubo de pasaportarlo.

En su segundo las cosas cambiaron. El ejemplar de Xajay quizá venia de empadres diferentes y de la sombra a la luz. Trasteo muleteril de mucho sabor al natural le permitieron a Fermín deleitarse en el toreo. A correcta distancia, a veces pasándoselo por la faja, Armillita templo y se esforzó por agradar. Una buena estocada más el juez con el mismo criterio raro no quiso conceder la oreja. A dado una merecida vuelta al ruedo.

Por último pero no por eso al final Ginés Marín. El español encontró un lote mas cooperador. Con mucha variedad capotera Marín se hizo del toro y del público desde el primer tercio de sus lidias -sobre todo en el primero e su lote que caminó más-. Con muleta fue valiente, toreó de hinojos por momentos, se llevo su susto pero no pasó a mayores. Dobló la cintura y toreo largo y pausado. Ligó pases y confeccionó tandas de transmisión. Mala suerte estoqueril y en su primero ha salido al tercio a saludar con fuertes palmas.

Su segundo colaboró poco pero tuvo detalles muy toreros.

Así lo que parecía que sería una tarde cuesta arriba terminó por ser una agradable tarde de toros con emociones interesantes dignas de destacar.

Abrimos una pausa en la que descansa empresa y afición -y mis pies molidos- para regresar con las fuerzas repuestas y el ánimo intacto el próximo sábado 6 de marzo donde veremos a 6 de Montecristo para Diego Urdiales, Paco Ureña y Juan Pablo Sánchez.

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