La cita fue en el Museo Regional, dónde se reunió a más de 200 personas para estar de cerca con el matador de toros, el cual de principio a fin se abrió de capa en una amena charla.
La plática poco a poco fue rompiendo el hielo, en la cual se tocaron temas personales y profesionales.
Participaron también los asistentes con preguntas y comentarios algunos que arrancaron la sonrisa del matador, explicó que la familia ha sido un pilar muy importante para llegar al sitio donde se encuentra en estos momentos dentro de la baraja taurina mexicana.
Al final se ofreció una degustación de vino Nubori y bocadillos.
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