…No obstante, taurinamente, es necesario un toro que se eleve a la ocasión. Cada torero en su estilo brinda animosa noche donde Sergio Flores comienza con el pie derecho su historia como matador de toros en su tierra natal.

Se forma cuadro flamenco previo al nocturno festejo: “Corrida de la Gloria” Podría serlo. El centenario escenario a media luz, en traje de noche, es fantástico, ideal.

Y el cartel corresponde a la ocasión, la gran pregunta es si el encierro también.

La única mácula del empresario José Ángel López Lima es que como ganadero solo ha podido lidiar tres, muy chicos, cosa que nos hace pensar como habría sido la otra mitad que rechaza la vacilante y guasona Autoridad de Plaza.

Por ello abre festejo un toro de Marco Garfias, a la postre el mejor hecho y presentado de la corrida y el que el mejor juego ha dado. Exige de El Pana cosas que el hoy ya venerable diestro, aun en su gallera, no puede dar. A la verónica dibuja algún lance suelto, las cuadrillas aportan temple en banderillas pero el torero se ahoga dignamente en el derechazo donde el toro le pone a prueba.

Sin mayor dilación, con toda la listeza de los años toreros, Rodolfo despacha al cárdeno tras sanjuaneras, pinchazo y medio espadazo. Es ovacionado.

En el cuarto, un estrecho y breve castaño, El Pana compone el personalísimo recibo capotero con el cite afarolado al hilo de las tablas y el lance, suelto, a la verónica. No manda, no sujeta, pero la estela y el sabor de su toreo acarrean las ganas de ovacionar el arabesco a una mano del que sale emocionado.

Se reduce el tercio de banderillas a dos pares, mal la autoridad. Bien El Pana al brindar Leonardo Páez quien restaña heridas de Texcoco al ver el fabuloso inicio de faena, pase de las flores en tablas incluido en un sitio estrujante trincherazo con la zurda. Prosigue con la derecha a compás abierto solo que las esperanzas de faena mayor desecha el toro porque es corto de raza, cara alta y sosería.

Aun queda sitio con la zurda en algún muletazo lentísimo y claro, su trincherazo de fuera a adentro sensacional. Larga faena que tras pinchazo y media estocada, ante la negativa de oreja, la Afición le pide la vuelta, el se da dos más. En loor de multitud…

Dice un gran aficionado tlaxcalteca: “En el Toreo el torero es Rey… pero el toro es Majestad.” En una tierra de toros como Tlaxcala, tal precepto se debe siempre respetar.

Los toros de Coyotepec no lo han hecho por entero, sin embargo el segundo es una prueba para Fermín Rivera, presentándose en esta Plaza. Estrecho y alto, destragado, el astado es escurridizo, berreón siempre y extraño en sus reacciones, revuelve pronto, se trata de colar por debajo.

Rivera se gusta en la chicuelina, no obstante le engancha al principio. No fácil la lidia del toro, Fermín comienza alternado con un pitón izquierdo amenazante los pases de la firma para citar abierto en los medios. Con la mano derecha se impone al principio y tras dos buenas tandas es desarmado en un primer intento con la zurda.

Pero Rivera endereza el trayecto, se pica y hace pasar al toro que sosea por la izquierda, vuelve a la derecha y en vuelve al tendido por la altura correcta del derechazo, la largueza y claro el temple. Estocada al volapié apenas desprendida y algo tendida, toro rodado y oreja que pasea con gusto ante la fuerte respuesta del público.

La gente espera a Sergio Flores, con esa estela de triunfo a golpe cantado. La gente, sus paisanos lo aguardan pero, cosa rara en provincia, Tlaxcala aguarda, calla y rompe su silencio tras larga cambiada de hinojos y emocionados lances. Espléndido quite al berrendo en cárdeno, aparejado y capuchino muy estrecho y cómodo de cabeza, tafalleras a compás abierto y recorte torerísimo.

La faena larga, bien trazada muestra perfectamente la capacidad de Sergio, en el cite muleta al frente, el viaje bien mandado siempre en temple y colocado. Crece el toreo, menos por la zurda porque el toro sosea, al grado del desarme. Contesta Flores en pases circulares y una gran estocada. Doble premio y puerta grande garantizada.

La Plaza tiene todo menos una Autoridad seria. Chambona, risueña, con un cambiador de suerte chufla y un criterio espantoso. Niega pases de callejón, pero permite cambios de tercio anticipados. Clave en Tlaxcala será una autoridad real, sería una perla.

Como también echamos de menos un garfeño como el primero. El quinto, cárdeno alto, con poco cuello y cara, sosea desde siempre. Fermín Rivera abre los brazos y aun con la cara alta del toro luce a la verónica más la media y la larga. Quitazo en el lance a pies juntos parece que el toro crecerá pero la incapacidad de humillar es expresa.

Llama la atención en esta extensa faena el manejo de las alturas, Fermín sale al frente pero hay un momento donde se nota que su toque, por como se lo cita y juega en cada tanda, requiere una precisión mayor ante los extraños del toro. Pronto será. Estocada entera pero tendida tras no vaciar, dilata la hora postrera hasta el aviso. Ovación.

Sergio Flores, convencido de rematar, sale por todas en nueva larga arrodillado y la mezcla de verónicas y chicuelinas, atacado de pronto y rápido en su proceder, obtiene la dispensa del tercer par. El toro, chico y manso siempre, se desfonda en los derechazos amplios. Por la zurda vale muy poco y tira el hachazo que rompe taleguilla, Flores contesta en dosantinas y el cromo de la ranchera. Pena que mata mal.

Una noche como ayer en Tlaxcala nos demuestra que hay ciudades que tienen casi todo. Un trono para los reyes de seda y oro pero que mejor sería mantener, como decía Don Amador Vázquez, la majestad, esa grandeza, superioridad o autoridad sobre otros, que el toro bravo aun en su muerte demuestra. De lograr tal conjunción, la Fiesta ganaría en esas cuatro categorías.

RESUMEN DEL FESTEJO.
Tlaxcala. Extraordinaria Corrida del Sábado de Gloria 2013. Sábado, Marzo 30 de 2013. Casi lleno en noche fresca, sin viento. La corrida comenzó tarde y sufrió una interrupción de 20 minutos previo a saltar el cuarto toro de la tarde.
6 Toros, 3 de Marco Garfias (Divisa Negro, naranja y rojo) Primero, quinto y sexto. Desiguales en presencia, chicos los tres. Con bravura el primero, quinto y sexto cambiantes en su condición de lidia. Y 3 de Coyotepec (Divisa Rojo, amarillo y verde) Segundo, tercero y cuarto. Muy chicos y desiguales en su juego por lo corto de su bravura, destaca el berrendo en cárdeno tercero, noble pero sin mayor fondo. Se lidió un eral de De Haro (Divisa Tabaco y oro) Bravo y difícil.
Rodolfo Rodríguez “El Pana” (Verde Esperanza y Plata) Palmas y Tres vueltas tras petición. Fermín Rivera (Tabaco y oro) Oreja y Al tercio tras aviso. Sergio Flores (Espuma de mar y Oro) Dos orejas y Leves palmas.
El tercer espada salió a hombros. Segundo y tercer espadas se presentaron en esta Plaza.

Fotos: Ángel Sainos

[pagewrap=compartir.htm]