… y esto, pues de alguna manera guarda cierta similitud con la Temporada de Toros, que recién como piñata se echó a volar en el sumidero de la colonia Noche Buena, donde todo comenzó cuando la empresa giro invitaciones a ‘Los Chicos de la Prensa’ para investirlos como pregoneros oficiales del serial invernal, y ´pa pronto cual confeti se esparcieron requete hartotes nombres toreros de todos sabores y tamaños, unos bien dulzones y otros menos, otros rancios y otros insípidos que nadie sabe ni porque aparecieron pero ¡claro! queda la esperanza de que la empresa los haya usado nada más para fines protocolarios y que a la hora buena los deseche y así no se devalué el huateque taurino, el que arrancó el dominguito pasado cuando el calendario marcaba el sexto día de este mes revolucionario.

¡Eso si! hay que asentar que ahora son tiempos en que las manecillas del reloj monumental marcan de diferente manera el devenir de los nuevos tiempos donde la elegancia con que el público asistía a la plaza se quedo en el túnel del olvido, eso afortunadamente nada mas en el graderío porque en el albero monumental casi todos llegaron de la aguja y lo que son las cosas los que debieron de traer las agujas relucientes en su mayoría las extraviaron y por ello sus testuces desmerecieron a lo largo de la tarde desmeritando con ello en alguna medida lo que los ‘espadachines’ hicieron o dejaron de hacer así que como ‘Sin Tetas no hay paraíso’ pues en el embudo de cemento ‘Sin Cabezas no hubo emoción total’ sin menospreciar que también el toreo de salón es ‘nice’.

Aunque como los ingredientes torerísticos que nos llegaron del otro lado del charco (incluyendo a los ‘mexican’ hechos allá) andaban surtiditos desde el toreo aturrunado de ‘Su Majestad’ Enrique Ponce que se enfundo en ‘Tabaco y oro’ y del que ya no hay nada que decir, que no se haya dicho, después de 21 años de alternativa y que en pocas palabras se podría sintetizar en que ‘Que Ponce, es Ponce’ y por ese solo hecho come aparte aunque en España aun hoy sigue tragando ‘leña brava’ y en Tenochtitlan disfruta de cocktail de camarones que siempre son ‘sin cabeza’ y bueno no obstante ese ‘Piccolo Dettaglio’ el ‘gigoló’ cautivó con su holgura y preciosura torera y su dadives y aunque su barba crecidita y cierta palidez denotaba que había pasado por una ‘noche loca’ se despidió con un hasta febrero.

Arturo Saldivar el ‘tehocalticheco’ que se vistió de ‘Violeta cuaresma y oro’ que recientemente fue desvirginado por un burel hispano ¡obvio! salio tal cual es, seriéson, toreador, académico, aunque por momentos no exento de revoluciones pero a final de cuentas resultó respondón y cacaraqueó requete fuerte como para aplaudirlo con ese palmeo que los gitanos llaman de la esperanza que dista mucho de ser el de la consagración…., más a quien si hay que reconocerle el colmillo es a sus poderdantes quienes en cuanto vieron que el torero valenciano anuncio un burel de regalo supusieron que Silveti podría optar por lo mismo (lo que sucedió) y con tantita suerte opacar lo hecho hasta entonces por el propio Saldivar ¡Así se debe manejar a un toreo, Olé!

De Diego Silveti el confirmante ataviado en ‘Fiucha camote y oro’ hay que decir que no se sabe si anda forrado de misticismo, de seriedad, de retraimiento o vaya usted a saber que realmente trae este por dentro, pues una vez que los melosos jugaron su guión cursiliente en una veneración esnobista a un mártir circunstancial al que como torero se sigue juzgando más con el corazón que con la razón esa que no entiende de sentimientos y esto aunque no se quiera creer, jode en mucho al ‘Dieguito’, aunque también hay decir que se le vio como en radiografía, tal cual, es decir un torero que como político anda en campaña prometiendo y por ello habrá que esperarlo a la hora buena que será cuando enfrente toros y solo desearle que su pene pronto este vigoroso y alegre, ¿pues que no se enteraron que le pegaron un arañito?.

Todo esto ante toros – novillos de San Isidro que fueron rubricados con la divisa azul rey, amarillo y rojo que más allá de su presencia los de lidia regular y por ahí otros lucieron como conscriptos a ‘casquete corto’, cuello precario y bravura imaginativa, indignos de venir a la Plaza Grande en todos aspectos.

Y para ya irme de lo juzgado solo decir que el juez Gilberto Ruiz Torres en lo animalístico se vio complaciente a la hora de aprobar, en lo laboral al más puro estilo ‘Anti-Poncista’ le secuestro una orejota al valenciano y en cambio le obsequio a Saldivar un amparo para ostentar una oreja y una cola, en lo administrativo dejo a deber algo de aplicación y microfonía, que se requería cuando las cuentas de lo que no había en los corrales le paso de noche ¿o seria que no se dio cuenta que el ‘Tauromágico’ anuncio uno de gorrión?.

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