Sólo así, los chavales fueron capaces de emocionar, superando, entre arrollones y empaladas, las complicaciones que presentaron los novillos de Caparica, Carlos Castañeda y Autrique; el de De Haro fue la excepción, al acudir hacia el caballo desde las distancias empleadas.

Llaguno tuvo en el de De Haro al astado del festejo, bello de lámina, berrendo en cárdeno; con cara, pitones y notable comportamiento. Lo colocó en tres ocasiones: desde el tercio y posteriormente, en los medios, tras Verónicas de recibo.
Postrado de rodillas inició la faena; de pie lo ha llevado en redondo, destacando sus remates, un lucido Desdén y una Capetillina ajustada, sin escaparse de un levantón sin consecuencia. Pinchazo y entera contraria causaron el efecto para recibir una oreja.

Abrió Juan Pablo frente al de Caparica. Lo puso una vez en los medios y otra desde el tercio, apoyado en la brega por el matador José Luis Herros. Destroncando estructuró la faena frente al complicado burel. Su Trincherazo tuvo tinte artístico y al no tragar por izquierda, logró algunos buenos Derechazos. Tres viajes con la espada le llevaron a saludar desde el tercio.

Regaló uno de Jorge de Haro, bajito en comparación con el resto. Juan Pablo estuvo batallador y al ponerse pesado con la espada escuchó dos avisos.

¡Qué coraza la de Nicolás Gutiérrez!. Arrollado en sus primeros capotazos aceptó el reto para poner en dos intentos, desde los medios al de Carlos Castañeda. El torillo acudió; de nueva cuenta fue empalado, lo que no fue obstáculo para lucir el pulso torero en la trasmisión del temple en tres series por Derecha, las únicas que tragó el ejemplar, pues de pronto cambió de lidia y al pisarle el terreno, el chaval fue empalado, por lo que ganando la intención logró rematarlo. Entera en buen sitio a cambio de una oreja.

Y los arreones del de Autrique no mermaron el animo de Nicolás ni el del sobresaliente que fue arrollado. Desde el tercio y medios fue al caballo.
Estatuario al tomar la muleta y logrando Derechazos, pues era imposible por lado contrario ante tantos secos derrotes en cada embestida. Pinchazo y entera; aviso.

Fieles a sus respectivas usanzas: Llaguno, traje campero, de corte andaluz; Gutiérrez, la mexicanísima expresión torera, admirada esta vez por unos cuatrocientos espectadores.

[pagewrap=compartir.htm]