Se han lidiado seis novillos de Montealto, bien presentados y con juego.
Thomas Duffau: Silencio y ovación.
Sergio Flores: Ovación tras petición y silencio.
López Simón: Ovación y palmas.
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El toreo mexicano está de moda este año en San Isidro, hasta cinco toreros de ese país están anunciados en esta feria. Tras las buenas sensaciones de Arturo Saldívar, la valentía de Garibay, le llegó el turno al novillero Sergio Flores y no defraudó. ¿Seguirán por la misma senda Joselito Adame y Diego Silveti?, esperemos que sí.
El primer ejemplar de la tarde fue un novillo que manseo desde el principio y la primera fase de la lidia se tuvo que desarrollar cerca de chiqueros.
El francés Thomas Duffau comenzó la faena en el centro del ruedo con unos pases cambiados por la espalda. La verdad es que poco más hay que destacar de la faena a este ejemplar ya que el animal no transmitió nada al respetable.
Con el cuarto de la tarde estuvo valiente pero no transmitió al público, este ejemplar fue uno de los más complicados del festejo, el animal se frenaba en las primeras embestidas, pero luego de lejos se arrancaba con claridad. Y ante semejantes embestidas tan desconcertantes poco pudo aclararse con la muleta.
Sergio Flores realizó un muy buen saludo capotero al segundo del festejo y eso que el novillo no era nada fácil, en la muleta lo toreó bien, siempre llevándolo con la mano muy baja y exponiendo mucho ante un novillo exigente. Finalizó el trasteo con ajustadas bernadinas y de una certera estocada.
Con el violento quinto de la tarde tuvo una firme actuación, destacó por encima de todo dos tandas por el pitón derecho llevándolo siempre sometido en el muleta, faena de importancia para aficionados y profesionales pero no calo en el gran público
López Simón recibió al tercero del festejo con ambas rodillas en tierra en el centro del ruedo, le siguieron dos tandas con gusto y torería por el pitón derecho, a partir de ese momento el toro se vino a menos al sentirse vencido, lo despachó de una certera estocada.
Con el que cerró plaza volvió a calcar la faena que realizó al tercero de la tarde, otra vez comenzó con ambas rodillas en tierra y como sucediera en el novillo anterior, el novillo acabo por pararse.
Foto: las-ventas.com
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