El padrino, Fabián Barba pese a la escasa fortuna en su lote tuvo petición de oreja y ovación. El rejoneador colombiano Andrés Roso escuchó un aviso. Seis de Jaral de Peñas y uno de Torreón de Cañas contribuyeron con los triunfadores.
Qué grato es ver de nuevo el brío que caracterizó a Macías hasta antes de su mal paso por España; firme, determinado y alegre para instrumentar sus faenas. La sosería de su primero se fue entregando al mando del torero, desde la recepción en Largas cambiadas de rodillas, el quite al cambio por Saltilleras. Y sus pases cambiados al tomar la muleta; toreo en redondo por ambos lados y un fenomenal cierre de ajustadas Manoletinas, ligadas en Derechazos en redondo y sacándose de la manga, en ritmo, una Capetillina entre el delirio de unos cinco mil espectadores. Tumbó de entera y le entregaron dos orejas.
Arturo tuvo también garra para resolver al de Torreón de Cañas. Tomado de las tablas engarzó seis Estatuarios por alto y, sobre el lado derecho trazó la faena intercalando Molinetes y despeñando de efectivos tres cuartos de estocada a la pelotita, a cambio de una oreja.
El toro del festejo se lo llevó Garza Gaona al cerrar plaza. Aportó la emoción el picador Jorge Morales al mantener la reunión no obstante habérsele partido la vara en dos. A brazo y fuerza soportó el empuje valedero para despedirse entre palmas. Lorenzo quitó Gaoneras y, el par de banderillas ejecutado por Pascual Navarro puso más cuota en esplendoroso Cuarteo.
Ambiente grande y trasmisión de Leonés se conjuntaron para que Garza Gaona encontrara un estupendo lado derecho y la faena se fuera hacia arriba en tres tandas en redondo. Dosantina y Manoletinas sellaron la entera en buen sitio para llevarse las orejas.
Se llamó Tempestad, herrado a fuego con 115 y de 451 en romana el toro de la alternativa. Lorenzo empezó nervioso adelantando las suertes con el capote. A las 17:48 hs Fabián Barba lo convirtió en matador de toros; la faena fue de altibajos, al igual que la baja estocada. Palmitas.
Un derroche por bien torear presentó Barba frente al fuerte viento y lo delucido de su lote. Anda en buen sitio reuniéndose con el toro milimétricamente lo que imprime admiración y angustia. Lo ha intentado todo. A su primero lo dejó fijo en abaniqueo de maestro por la cara. Pinchazo, entera y descabello, todo a la primera agitaron los pañuelos que el juez desconoció, aún así hubo salida al tercio.
Otro deslucido tuvo en segundo lugar. Emotivo quite por Gaoneras y con la muleta ha exprimido la última gota de fuerza, para cerrar de pinchazo y certera entera entre la ovación.
El rejoneador colombiano Andrés Roso tuvo sus mejores momentos en banderillas ante el manejo de cabalgaduras propiedad de Paco Barona. A topa carnero los Amadores Hidalguenses lograron la pega de cara, recibiendo sonora ovación; en tanto el aviso acompañó al caballista, al resolver a un distraido y parado desde media faena ejemplar.
Al inicio, previa actuación del espectáculo ecuestre de Los Alamares, se rendió un minuto de aplausos a la memoria del ganadero Salvador Rojas Salgado.
Y así, elevado en ánimo salió Macías, a hombros junto con Garza Gaona en medio del reconocimiento hidalguense, que ha aceptado de buena vibra el Sí a los Toros.
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