…Y se esparció todo un aroma con sabor a Aguascalientes.
Fabián Barba calentó el ambiente con dos salidas al tercio y el español afincado en Agüitas, Pedro Gutiérrez “El Capea” guardó silencio.

Macías dio rienda suelta a su determinación, serenidad y madurez taurina e histriónica:
De aquél tercer toro al que ganándole la intensión pudo lucir con el capote arrebatándole las embestidas y que con la contribución del picador Ignacio Meléndez en soberbio puyazo y la salida al tercio de Alejandro Prado, por cuadrar entre pitones sus pares de banderillas, bosquejó, en un palmo de terreno, el sitio por el que atravieza con la muleta.
Dio ritmo a sus pases y de pinchazo y entera obtuvo agradecimiento en el tercio.

Lo sobresaliente vino con el cierraplaza, “Tito”, toreando a placer con la capa hasta ganar los medios, tras Verónicas, Media, Rebolera y Brionesa. Toreo de salón previo al quitar por Saltilleras y brindis a Miguel Espinosa “Armillita”. Inicio de faena en los medios sincronizándose en Cambiados, cincelados con Desdén.
Y vendría el mando, al imantar en su muleta cada viaje hasta dirigirlo en redondo en largos Olés sucesivamente hasta sacarle raza al punteño que lo echó pa’rriba al perderse el torero en la locura; el desquite, un Desdén de lujo y la rública por Joselillinas, Duende y Cambio de mano.

Los gritos de “Torero, torero” inundaban la plaza cubierta por unas tres mil gargantas, cuando vino la descarga de acero en todo lo alto para cobrar las orejas y volvieran a escucharse las notas de “Pelea de Gallos”, como en sus anteriores siete salidas de puerta grande.

Tardo y corto de embestida fue el abreplaza, además defendiéndose desde salida, sin embargo, Fabián, a base de sobrado valor, supo pisarle el terreno para ligarle los pases, lo mismo por derecha que por lado contrario. Media estocada en buen sitio, llevándose un puntazo en el muslo derecho, valedera para salir al tercio.

En el mismo tenor de pisar el terreno construyó Barba la faena del cuarto en el orden, desde el ajustado quite por Gaoneras. Con la muleta ligó las tandas, pese a la falta de trasmisión del toro. Entera caída y nuevo saludo desde el tercio.

Duro y deslucido fue el lote de “El Capea“. Brindo el segundo a Dámaso González en faena de siete minutos y con el que hizo quinto se puso pesado con el metal, por lo que el silencio le ha acompañado en su actuación.

Casi cuatro años tuvieron que pasar para que Arturo Macías ligara su octava salida a hombros y de nueva cuenta le acompañaran las notas de la composición de Juan S. Garrido, con su eufórico grito “¡Viva Aguascalientes”! en la Operación Rescate. Bienvenido a la plaza México.

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