Todo ello, gracias a las claras embestidas de ejemplares de Doña Celia Barbabosa: dos novillos-toros para los mexicanos y un cuajado toro para el español; el cuarto que solamente fue probado de capa, un fulminante infarto ha privado al visitante completar su lote.
La armonía mostrada por Paco dándole extensión al capote en recibo ha causado una notable sensación al abrir plaza intercalando una soberana Chicuelina entre Verónicas y Rebolera. El andar de tercio a medios con la muleta y redondear por Derecha, el metérsele a las costillas en remate y el toque.
Ese suave toque previo al Natural tan sincrónico mandando largo ante una respuesta coral deletreada daba cuenta del inspirado momento, característico de un torero que disfruta y ama su profesión como aquel iluso chaval en busca de la gloria. Dóddoli ha estado extraordinario.
Al segundo viaje con la espada le llamaron con fuerza para agradecer la ovación desde el tercio. Toda una obra sumamente entendida al compensar la ausencia del segundo tercio.
Paquete anfitrión puso el trapío del segundo astado, tan pronto de salida y mostrando nervio al revolverse, así se decía antaño, en un palmo de terreno: Ocaña Serrano estaba por vez primera frente a un toro mexicano con público en las gradas. Prueba por bajo y tandas cortas por derecha; por el izquierdo no hay perdón.
De vuelta sobre mano derecha, el muletazo de dos tiempos; duro alcanzar el tercero, pero al fin la realidad deja de lado que no todo es el supuesto embestir despacito. Despeña al tercer viaje y le acompañan las ovaciones por el esfuerzo desplegado; faltaría otro toro.
“Pasión Gitana” se ha llevado el premio, burel humillado de cabeza abajo obedeciendo a la voz y brío en vibrantes manos; par de Verónicas y la Media pinturera. Dos series por derecha dejando estela gitana transforman lo inactivo en torero. Y hasta ahí. El paso a mano contraria cambia panorama.
Para qué más si el desborde había quedado de inicio; enmendar sobre lado bueno fue tardío al igual que el manejo con el acero; esa probadita fue de completo banquete: se diría con lo visto de entrada me llena, estoy sumamente satisfecho y más por la respuesta del aficionado.
Otro tío aparecer cuarto lugar, Ocaña Serrano quiere mostrarse tal y como fue anunciado en conferencia por Mauricio Loken, Torero de Sentimiento, pero el destino le juega la mala traición, pues al probarlo con el capote, el de Celia Barbabosa busca las tablas y frente a un burladero se desploma de muerte.
Por ahora el sentimiento se ha transformado en lagrimas, la impotencia del hispano no encuentra respuesta, sin embargo la comprensión de unos doscientos espectadores aflora para que siga viva la ilusión.
Las Trincherillas de Paco Dóddoli hacia los adentros han sido de maestría; Juan Castañeda, gerente de operaciones de la Plaza México lo ha constatado, como el notable esfuerzo de “Pasión Gitana” por promover a Ocaña Serrano por ruedos locales. Los de Celia Barbabosa llenan el espectáculo.
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