El tendido del Coliseo Centenario de Torreón, Coahuila lucía un lleno, y al sonar parches y metales después del paseíllo , El matador de toros Arturo Gilio Hamdan dio un pequeño discurso al respecto de la ley aprobada en el que al finalizar; el respetable repudiaba la decisión tomada por el congreso estatal y reprochaba al grito ¡Libertad!

Abrió plaza Pérez de Pauloba con “Volveré” de La Concepción. Un Castaño bien presentado con el cual su labor fue de menos a más. Cuajó buenos muletazos; pero con el acero, tras haber pinchado, recibió ovación y escuchó un aviso.

El segundo turno correspondió a Javier Castro con “Hasta Siempre” también de La Concepción. Lo recibió con una larga cerrado en tablas y quitó por tafalleras. Con la pañosa se vio muy torero ante un novillo que fue noble. Realizó buenas tandas; y con el acero dejó media estocada, y certero descabello para que fuera premiado con la única oreja de la tarde.

El tercer espada fue Gerardo Solis a quien le tocó en suerte “Taurino” de José Julian Llaguno. Recibió de rodillas en los medios, y bien a la verónica; colocó sendos pares; y cuajó una buena faena que malogró con la espada para despedirse con vuelta al ruedo.

Jose Maria Hermosillo cerró plaza con “Libertad” de D’ Guadiana. Lidió con lo peor del encierro ya que el astado al final terminó rajándose; y tras pinchar y recibir un aviso, el publicó reconoció su voluntad.

Al final del festejo todo el equipo que conforma el Coliseo Centenario dio vuelta al ruedo con un cartel que decía Libertad. En la mirada de los chavales de la academia del Coliseo se reflejaba tristeza, pero ellos prometieron no desistirán y seguiran en su lucha por lograr sus anhelos.

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