En punto de las 4:30 de la tarde arrancó la estelar novillada, el primero en presentarse fue el rejoneador Alejandro Zendejas, cuyo novillo fue protestado por la afición y regresado por el juez de plaza que ordenó la postergación de turno para el de a caballo y la entrada al ruedo del tapatío Fernando Gómez Vega.
El de Guadalajara estuvo de vena con el público, luciendo en un par de faenas de buen nivel, sobre todo en la primera donde el público presente pidió el apéndice para el joven novillero, siéndole negada por el juez.
Con su segundo la suerte no estuvo de su lado al fallar con el acero e irse en blanco muy a pesar de su notable intervención con las banderillas, al grado de levantar a los presentes de sus asientos.
Por su parte Juan Pablo Llaguno, demostró mucha clase en el ruedo, en el primero no fue preciso al empuñar la espada.
Con su segundo ejemplar, un novillo de nombre “cominito” de 370 kg y de buen juego mostró un toreo de temple, de un arte que se va puliendo en cada cita del toro con la muleta. La faena culminó con una estocada en su sitio que le valió una oreja ganada a ley.
Era turno entonces para Alejandro Zendejas, quien a base de un toreo intenso y alegre arriba del caballo supo ganarse el respeto y admiración de los tendidos, saliendo ovacionado al dar una vuelta al ruedo junto a los forcados de Mazatlán.
Ficha. Plaza de toros Fermín Espinosa Armillita, en Jalostotitlán, Jalisco.
Novillada, toros de los García, de buen juego y presentación, salvo el primero para rejones que fue protestado y devuelto a los corrales.
Fernando Gómez Vega: ovación con petición de oreja y ovación.
Juan Pablo Llaguno: aplausos y oreja.
Alejandro Zendejas: ovación.
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