Por su parte, Hermoso inició con ovación en sus dos toros, mientras que el diestro potosino Fermín Rivera se ha estrellado con un lote con pocas opciones para ser aplaudido.
La campaña de Pablo Hermoso en México empezó mal, abrió plaza con Amigo Pepe que tuvo que ser sustituido ya que apenas en la salida del toro se estrelló con la barda de cemento siendo despitorrado, y fue cambiado por Nieves, un rejón de castigo, banderillas y se lució en cortas; Al dejó el segundo rejón de muerte en sitio muy bajo y terminó su labor entre pitos.
Con el segundo, de nombre Chabelo, se lució en todos los terrenos con el rejón de castigo, banderillas larga y cortas, y a dos manos, piruetas y una nueva forma de torear el toro llevando al toro pegado a la grupa para ir cambiando el viaje al caballo viéndose muy espectacular palmas; Dejó un rejón trasero que tardó en doblar y el caballo Pirata hizo su numero de morder al toro en la cabeza, este reaccionó, y fue una pelea entre caballo y toro; Ovación en los tercios.
Rafael Ortega también empezó mal y de malas; En el tercio, casi al empezar la faena, se estrelló a su toro en el burladero, y también se despitorró, y salió Charro; lo mejor fue el segundo par de banderillas al violín y al quiebro; La faena no se prestó para el lucimiento.
Con el de la despedida, No. 97, de nombre Carrillero con 485 kgs., de igual forma realizó una faena tanto con capa, banderillas y muleta; y al son de las golondrinas, entusiasmó a la parroquia de sol y toreó a prudente distancia, entre olés y lágrimas, el matador dejó una estocada en buen sitio para llevarse las dos orejas y salir por la puerta grande.
Fermín quiso lucir pero los toros no se prestaron para el toreo del fino potosino; Algunos detalles de capa y por el lado derecho; Estocadas en todo lo alto. Se fue ovacionado.
Ficha: Plaza de Toros Provincia Juriquilla.
Entrada: Casi lleno.
Dos toros de Bernaldo de Quirós y cuatro de Los Cués, de juego desigual.
El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza: Al tercio y división de opiniones.
Rafael Ortega: Silencio y dos orejas.
Fermín Rivera: Silencio y palmas.
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