Nunca antes en la historia del cosa de Juriquilla se había dado un mano a mano entre queretanos, la plaza lució lleno en sus tendidos, se lidiaron astados los herederos de Luis Felipe Ordaz los cuales fueron disparejos en presencia, de juego incierto impidiendo el lucimiento de los toreros, teniendo que recurrir a los toros de regalo. Los de Marrón fueron de mejor comportamiento y también tuvieron presencia.
Oscar San Román: Palmas, palmas, palmas y dos orejas
Octavio García El Payo: Palmas, palmas, palmas y dos orejas.
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Fotos:Juan Carlos Amarillas.
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