En la tarde de este 16 de septiembre en la Nuevo Progreso, para la desesperación de todos los presentes, los tres novilleros que actuaron dejaron ir todas las oportunidades de triunfo; Mucho tino se necesita para conformar una tercia tan opaca, hay que esmerarse para lograrlo.

El primer espada fue el tlaxcalteca Antonio Galindo, quien ya había pisado antes el ruedo tapatío. Galindo enfrentó en primer término a un astado con calidad al que no pudo descifrar. La faena se le desplomó y fue el presagio de lo que ocurriría en toda la tarde. Poco le cambió la suerte al tlaxcalteca con su segundo, un novillo picoso, pero que tampoco se comía a nadie.

Con la etiqueta de triunfador de la Plaza México llegó Ávila de la Torre. Es curioso imaginarse como pudo destacar en la capital de la república, cuando toda la tarde se la pasó entre dudas. En ningún momento se hizo de las embestidas de sus novillos, por el contrario, sólo los dejaba pasar para desesperación de la concurrencia. Con un valor escaso y sin acoplamiento es difícil que pueda repetir en esta plaza.

El desfile de decepciones se cerró con el colombiano Camilo Pinilla, quien no consiguió nada, destacado con su primero y con su segundo se esmeró en aburrir a los tendidos con pases sin ton ni son. Para colmo estuvo fatal con la espada.

Alguien debió de despertar a los músicos al final del festejo, en el que no pudieron entonar melodía alguna ante la falta de capacidad de los toreros. El público guardó los olés y aplausos para una mejor ocasión.

Para la sexta novillada de la temporada se anuncia a Santiago Fausto y al francés Cayetano Ortiz, con ganado de Haro. Falta un espada por designar que obviamente no saldrá de la tarde de hoy.

Ficha técnica

Plaza Nuevo Progreso: Quinta novillada de temporada, en tarde soleada y con 2,500 asistentes aproximadamente.

Cuatro Caminos envió un encierro disparejo en presentación, novillos escurridos de carnes, otros cornicortos, y también algunos bien presentados. Cumplieron en los caballos y embistieron sin complicaciones. Cuatro de ellos fueron aplaudidos en el arrastre.

Antonio Galindo (azabache y negro): División y silencio. Fue herido en la axila izquierda.
Ávila de la Torre (obispo y oro): Un aviso y pitos; pitos.
Camilo Pinilla (grana y oro): silencio y dos avisos.

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