Hay armonía en las formas, y el contenido que da su gente, concede en suma una experiencia inenarrable.
Pero… ¡oh sorpresa!
Todavía se encuentran los famosos protestantes del 15 M, quienes dicen que ellos no agreden a nadie, sino protestan pacíficamente por las agresiones de las que han sido víctimas por parte de los políticos, de los banqueros, de los empleadores, etcétera, etcétera, etcétera, al tener ahora mismo en España una de las tasas más altas en el desempleo, una crisis económica evidente.
Dicen ellos que no pertenecen, que no están afiliados a ningún sindicato ni a ningún partido, pero creemos que en la realidad es todo lo contrario.
¿Cómo no se puede agredir a la gente si primero provocan que no se vaya a este hermoso centro histórico custodiado por la Puerta del Sol cuando se han apropiado de él?… ahí están las imágenes en donde están muchos de ellos pasando el día, pero no se ve ni la seria convicción de un movimiento contundente ni el inobjetable contenido de sus principios.
Que su propósito era que la gente no acudiera a las urnas, no fue así, fueron más que en las votaciones anteriores; entonces, lo lógico sería la inminente retirada y replantear el objetivo, así como las metas del movimiento, pero no agredir, primero visualmente, y junto a esto, a todos los comerciantes que han visto mermadas de forma significativa sus ventas, y en los despidos que ha tenido que haber, así como en las contrataciones eventuales de primavera que no han podido ser, justo lo que reclaman los del 15 M, y justo lo que con su presencia están provocando.
¿Que no son un movimiento político?
Y… ¿entonces qué son?
Porque si se dicen apolíticos, por ese sólo hecho pertenecen al movimiento político de los apolíticos, que se han agremiado como cualquier sindicato o partido político, para intentar trascender sus peticiones, válidas o no.
En fin…
Pero, por fortuna Madrid, no queda ahí, hay más calles que nos trasladan, en la imaginación, a siglos anteriores, y en la actualidad la calidez de su gente nos invita a continuar viajando por toda esta maravillosa urbe, de la que en próximas entregas les mostraré más de su arquitectura, mientras… ahí están esas gráficas para que vean cómo está por el momento… el centro histórico madrileño.
Ahora… es tiempo de ir a… ¡los toros!
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