Tras cumplir 30 años de haberse formado, el grupo de forcados presentó el libro “A Cuerpo Limpio” en una noche en la que se unieron veteranos y nuevas generaciones, creando un ambiente de amistad, que resultó con un lleno hasta la bandera en la terraza del restaurant The Palm del hotel Presidente.

El encargado de dirigir el evento fue el cabo Gerardo del Villar, presidente de la Asociación de Forcados Mexicanos, quien además de ser un excelente pegador de toros es buen anfitrión, pues albergó a una gran cantidad de personas que llegaron para festejar el trigésimo aniversario del exitoso grupo, en una convivencia en la que el recuerdo y el sentimiento estuvieron a flor de piel.

Hablar de forcados es cosa seria y complicada, pues poner en juego la vida para crear arte, reviviendo una intrépida labor con un valor incalculable, por el que no reciben un solo duro es de palabras mayúsculas. Pero la noche de ayer hemos constatado que ser forcado es algo sublime, una filosofía que lleva a un estilo de vida no muy peculiar, ya que no cualquiera enfrenta cara a cara al rey de los ruedos para alimentar de cierta manera el espíritu.

El cronista taurino Heriberto Murrieta fue el encargado de realizar el prólogo del libro y de leerlo a los presentes. Su compañero en el panel, el gran forcado portugués, Joan Pathinas, nos platicó de su experiencia como forcado y expresó su amor por nuestro adorado México.

En este libro los forcados nos trasmiten sus emociones, el drama que han vivido desde su fundación y sus experiencias por cosos de todas las categorías y diferentes lugares y países.

Terminada la presentación, en compañía de los asistentes y un gran habiente, nos deleitamos con la presencia de un grupo de flamenco.

No me resta más que desearles a este grupo tan gallardo, que su pasión por esta bella y antigua tradición perdure por todos los tiempos.

¡Enhorabuena a todos!

Foto: Tadeo Alcina.

[pagewrap=compartir.htm]