El pasado miércoles fue recibido Guillermo Martínez, por el ganadero Alfonso Cuevas, propietario del fierro de Maravillas, dehesa que alberga la legendaria hacienda El Sauz, ubicada en Chapantongo, Hidalgo.
Ese día El Artista de Jalisco como ya le conoce al torero tapatío en el mundillo taurino, pudo disfrutar cuatro vacas, donde destacó el temple, mando y la técnica, cualidades que posee el matador y que adquirió con base en la disciplina impuesta desde hace dos años, donde enclaustrado en la ganadería de San Martín ha podido meditar día a día, pues tiene un objetivo muy claro, el ser figura del torero.
Con cierto grado de madurez, momento en que atraviesa el matador, recreó su tauromaquia y ha ensayado los naturales que le salieron de pintura y que nos hicieron recordar aquella faena que le realizó al toro Fandango de Xajay en el coso de Insurgentes, catedral que pisará nuevamente este 26 de diciembre, donde compartirá cartel con el español Ruiz Manuel y Aldo Orozco.
Todos esperamos que los toros de San Marcos, que por cierto están muy bien presentados, dignos de una plaza de primera categoría, le ayuden al torero de Jalisco a salir a hombros, ya que han faltado triunfos de mexicanos en la actual temporada de La México, pues eso es lo que necesita nuestra fiesta, toreros con clase y preparados que den la cara por este país.
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