Obra del artista local Renato Costa e Silva, el grupo escultórico que forman sus tres astados se eleva hasta los once metros de altura desde la base y se ha instalado en una glorieta frente a la plaza de toros de la ciudad.
De los 220.000 euros que costó el monumento, casi 3.5 millones de pesos mexicanos, el cual mezcla en su estructura hierro, cemento, fibra de vidrio, ceniza volcánica y bronce, 150.000 euros han sido financiados por el gobierno autónomo de las Islas Azores y el resto por aportaciones de diversas personas y empresas.
La erección de este monumento, que se ha acompañado de la emisión de un sello de correos conmemorativo de su inauguración, se integra dentro del proyecto turístico Taurotur, con el que se quiere resaltar los valores taurinos de Isla Terceira, enclave de numerosas ganaderías de bravo y de una gran afición a las corridas de toros y a los festejos autóctonos conocidos como “corridas a corda”.
Parte muy activa en la consecución de este espectacular homenaje al toro bravo han sido los miembros de la Tertulia Tauromáquica Terceirense, entidad que ese mismo 22 de enero celebró su 45 aniversario y que por ese motivo también homenajeó a sus treinta y un socios fundadores.
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