Sin embargo, sin menosprecio de nadie, creo que es posible afirmar, que han sido tres los matadores oriundos de esa entidad federativa los que mayor relevancia tienen en la historia de la tauromaquia mexicana. Me refiero a Jorge Aguilar El Ranchero; Fernando de los Reyes El Callao y Rodolfo Rodríguez El Pana.
Como merecido reconocimiento a la trayectoria del primero de los nombrados, la plaza de toros de Tlaxcala, capital del estado, lleva por nombre Ranchero Aguilar. Así mismo, sabemos la noticia de que en el mes de diciembre de 2010, la plaza de toros Monumental de Apizaco se llama Rodolfo Rodríguez El Pana. Sin duda, el diestro nacido precisamente en esa ciudad se ha hecho acreedor a esa distinción, dada su particular forma de interpretar el toreo, lleno del más puro sentimiento.
Pues bien, Fernando de los Reyes, El Callao, natural de Huamantla, también fue un torero de sentimiento, de personalidad; fue de esos diestros que anteponía el corazón en el ejercicio de su arte.
Precisamente el El Pana se ha referido de este diestro como una de sus fuentes de inspiración torera y me atrevo a decir que para él, ha sido la más importante, tan es así, que le ha llamado San Fernando de los Reyes.
Por esas razones y, además, porque la historia nos habla de la gran calidad que poseía El Callao (a quien incluso le llamaron El Manolete de bronce, me parece que la plaza de toros de su ciudad natal debería llevar su nombre.
Por ello, me atrevo a proponer que a la plaza de toros de Huamantla, se le llame en lo futuro, Fernando de los Reyes El Callao, pues creo que con todo merecimiento, el aludido diestro se ha hecho acreedor de ese homenaje, aun cuando lo reciba de manera póstuma.
Espero que las autoridades correspondientes intervengan en esta propuesta y la sugerencia, tenga eco en la afición y que algún día se llegue a cristalizar la idea.
Atentamente,
Arturo Morales Serrano
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