Este es un gran paso esperanzador en la recuperación del diestro, después de que los pasados días la continua fiebre llegara a preocupar en exceso a los médicos quienes no han parado de realizarle pruebas al torero para ver el foco de infección del por qué provenía las altas temperaturas.

Ortega sigue muy grave, y continúa intubado y sedado parcialmente.

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