Se han lidiado seis toros de Cebada Gago bien presentados y de escaso juego.

Francisco Marco: Silencio y silencio.
Morenito de Aranda: Silencio y silencio
David Mora: Vuelta al ruedo y oreja.

___________

Encastada la tarde de hoy en Pamplona y no precisamente por los ejemplares de Cebada Gago, sino por la actitud del diestro David Mora que demostró que quiere ser alguien en este mundo del toro, cortó una oreja del mejor del encierro, el lidiado en sexto lugar y perdió otra por culpa del descabello en el tercero de la tarde.

Con ese tercero de la tarde, un precioso toro colorado ojo de perdiz y que esta mañana en el encierro dejo herido a un joven australiano, David Mora se fajo de verdad ya que el toro tras tragarse una tanda mas que digan por el pitón derecho, cambio el comportamiento y se puso a la defensiva, mirando al matador y tirando cornadas a diestro y siniestro en cada muletazo. En el final de faena con el toro pegado al diestro le saco lances de mucha verdad y entrega, tras una buena estocada y cuando la oreja parecía segura, el continuo fallo con el descabello se lo privó.

Si la consiguió del magnifico sexto del festejo, al que le saludo de buenas maneras con el capote, la faena se la brindó al público. Ya con la muleta logro tres series de autentico lujo por el pitón derecho muy jaleadas por el publico.
Por el izquierdo bajo un poquito la intensidad de la faena.
Pero la emoción volvió a la hora de la suerte suprema, el toro le tapo la salida y encuno al diestro por el pecho, la cornada se la infringió en la axila. Paso a la enfermería tras pasear la oreja.

El diestro local Francisco Marco no tubo nada de suerte con su lote, ambos toros fueron de comportamiento parecido, ejemplares de escasísimo recorrido y con muchas dificultades, tirando cabezazos y buscando siempre al diestro para herirlo. Ante semejante material bastante hizo el bueno de Marco con sacar alguno muletazos de calidad en ambos toros.

Morenito de Aranda poco pudo hacer con el complicadísimo segundo, lo intento pero los cabezazos, miradas y malas intenciones del toro obligaron al diestro en abreviar su labor.
Con el quinto algo mas pudo hacer ante un toro que tenia algo mas de recorrido pero también con muy malas intenciones, logro sacar muletazos encastados y jugándosela de verdad pero incomprensiblemente la labor no llego a los tendidos.

[pagewrap=compartir.htm]