Oliver Godoy sustituyó a Octavio García mostrando mucho empeño, Alejandro Amaya estuvo en torero y el caballista Gastón Santos agradó al respetable, esto ante toros de Espíritu Santo que cumplieron.
Abrió plaza Agua Dulce para el rejoneador Gastón Santos quien colocó dos rejones de castigo, uno en buen sitio y otro desprendido. En banderillas estuvo certero, luego de esto, los forcados potosinos no lograron hacer la pega, aunque lo intentaron en 3 ocasiones. Con el rejón de muerte, Gastón se deshizo de su enemigo en el segundo viaje, se retiró entre palmas.
El segundo de la noche de nombre “Chaval” correspondió a Alejandro Amaya. Con la muleta destacó una tanda el derecho, con clase y calidad. Dejó la estocada al segundo intento y se retiró entre aplausos.
Mario Aguilar, con el tercero de nombre “Chaval II”, estuvo bien a la verónica, rematando con una media. Con la muleta, en torero, aprovechando la calidad del toro de Pablo Labastida, corriéndole la mano por el derecho largo y templado. Dejó la espada en buen sitio, suficiente para que se le diera una oreja.
“Alamar” llevó por nombre el cuarto de la noche, que correspondió a Oliver Godoy, con el que estuvo entre piernas con el capote. Comenzó la labor de muleta toreando por alto, para después correr la mano por el derecho, siendo enganchando en dos muletazos, logrando momentos buenos por el izquierdo, el toro se vino a menos. Dio la vuelta al ruedo.
Saltó al ruedo un toro sardo de nombre “Misionero”, quien fue picado extrañamente y en contra del reglamento, fue cambiado, originando una bronca en el coso. Como reserva saltó también con nombre “Misionero” de Pablo Labastida, un toro muy complicado, con el que Alejandro Amaya intentó, demostrando valor; escuchó palmas.
“Brindis” fue el segundo del lote de Mario Aguilar, quien estuvo breve a la verónica. Con la muleta poco se confió; poniéndose pesado con la espada, matando al tercer golpe de descabello, retirándose en silencio, no sin antes escuchar un aviso.
Cerró plaza Oliver Godoy, enfrentando a “Capas” con el que estuvo bien a la verónica. Con la muleta, el tapatío estuvo valiente, esforzándose por ambos lados, logrando lo mejor de su faena en la sexta tanda donde por el derecho cuajó buenos muletazos, mismos que le fueron coreados por el respetable. Con la espada Godoy se deshizo de su enemigo en el tercer intento.