Segundo festejo en la Plaza de Toros Monumental Avilés con lleno en una tarde soleada.
Cinco toros de Puerta Grande desiguales de juego (dos mansos) y uno de Garfias de juego regular.
Rodrigo Santos: palmas y palmas.
Diego Ventura: dos orejas y dos orejas.
Rodolfo Bello: palmas y oreja.

Diego Ventura trajo una cuadra integrada por Ginés, Nazarí, Remate, Volapié, Pegaso, Xeque, Buena Víbora y Milagro.

Rodrigo Santos trajo a Lagartijo, Muleto, Talismán, Lalo y Canillitas.

Rodolfo Bello montó a Paquiro, Bonaco, Amaya, Guadalupe, Talavante, Mezcalero y Azafrán.

Con “Lagartijo”, Rodrigo Santos recibió a “Cañero” con 478 Kg., de la ganadería de Garfias, para ponerle dos rejones de castigo en buen sitio; con “Muleto” puso tres banderillas largas de frente y con “Canillitas” una al violín llevándose al toro templado, pegado a la grupa para luego poner dos cortas y un par a dos manos bien colocados. Entró a matar fallando al primer intento, en el segundo dejó un pinchazo hondo, y luego una entera en todo lo alto que hizo rodar al toro de inmediato. Para mi gusto debieron otorgarle una oreja, pero el juez se negó y todo quedó en palmas.

Al segundo de su lote, de nombre “Con Todo”, Rodrigo de nuevo lo recibió con “Lagartijo”, llevándolo pegado a la grupa y dejando un solo rejón de castigo; sacó a “Lalo” con el que hizo un cambio en los medios, encelando a su enemigo y dejando una buena banderilla al quiebro; con “Talismán” colocó dos banderillas en buen sitio y para las cortas salió con “Canillitas” colocándolas al sesgo después de dos pasadas.

Ante un toro ya rajado, los forcados de Mazatlán salieron a hacer la pega a un toro parado.

Para la suerte suprema, Rodrigo tenía un toro que no quería nada, no embistió y se quedó parado, después de dos intentos pasaportó al astado, escuchando palmas.

Diego Ventura recibió a su primero, de nombre “Espiteño” con 490 Kg. montando a “Volapié” con el que templó bien las embestidas de su enemigo, dejando dos rejones de castigo bien puestos; para banderillas sacó a “Nazarí” y luego a “Ginés”, seguido de “Remate” que al compás de la música citó al toro para dejar tres cortas en muy buen sitio. A la hora de matar, el toro se echó y “Remate” se arrimó hasta levantarlo para que Diego dejara una estocada entera para así, cortar dos orejas.

A su segundo, de nombre “Yucateco” con 488 Kg., Ventura lo recibió con “Buena Víbora” dejando dos rejones de castigo en buen sitio; sacó a “Pegaso” con el que toreó de costado llevándose al toro pegado a las tablas, poniendo la primera banderilla de poder a poder rematando con tres piruetas en la cara del toro, enseguida puso otra al quiebro, rematando con una pirueta. Sacó a “Xeque” dejándose llegar al toro poniendo otra banderilla, con “Remate” enceló al toro en los medios y clavó un par a dos manos para luego poner dos cortas en buen sitio.

Los Forcados de Mazatlán hicieron una buena pega larga al primer intento que fue muy aplaudida.

A la hora de matar, primero un mete y saca, luego una media estocada efectiva. Cortó dos orejas.

Rodolfo Bello, un joven rejoneador con muchas ganas de triunfo, pero que debe ir más despacio para tener sitio y no arriesgar a sus cabalgaduras sin necesidad.
A su primero de nombre “Manolito” con 462 Kg; lo recibió con “Guadalupe” dejando un rejón trasero por el que su cabalgadura sufrió un fuerte golpe. Para las banderillas sacó a “Mezcalero” , con el que estuvo bien, pero exponiendo mucho. Salió el sobresaliente Jorge Rizo para hecer buenos quites por chicuelinas, rematando con una bonita rebolera. Bello ahora sacó ahora a “Bonaco” para poner dos cortas a toro pasado. Estuvo mal con el rejón de muerte, intentando en varias ocasiones, recibió palmas.

A su segundo de nombre “Mariano” con 463 Kg. lo recibió con “Guadalupe” quien se llevó un fuerte golpe en la pata izquierda dejando un solo rejón de castigo en los medios; sacó a “Talavante” para banderillas, exponiendo mucho, colocándolas de poder a poder y al quiebro; con “Paquiro” las puso pegado a tablas. De nuevo el sobresaliente Jorge Rizo fue muy aplaudido por sus quites de chicuelinas.

Los forcados mazatlecos fueron arrollados en el primer intento, ejecutando bien la pega en el segundo.

A continuación Bello puso dos banderillas cortas en buen sitio. A la hora de matar no logró encontrarle la distancia al toro, dejando el rejón en muy mal sitio, pero suficiente para que cayera; inexplicablemente el juez Avilés Marín le otorgó una oreja.

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