…y es que hay toreros que nacieron con ese fario que los gitanos llaman del mal y un de ellos es caso de Juan José Padilla hombre que nació con la luz aguamarina de esa Andalucía tan de pellizco, su vida no debió de haber sido nunca fácil y es que cuando en el ‚‘Cuerno de la Taurina‚’ no se nace con las estrellas alineadas, que son las que tan de moda se ponen por estas fechas, pues la situación se torna harto dificultosa y es que lo dicho, en una profesión donde para donde de la A, a la Z se requiere de jugarse el pellejo, pues está muy canijo hacerlo sin la recompensa de ser el número uno o estar en lo que llaman el ‚‘Grupo Especial‚’ o pa‚’ no andar por las ramas vamos diciéndolo, si no se nació o se forjo en figura del torero, hay que hacerse una pregunta dramática ¬øvaldrá la pena andar en esto? y digo que sí, pero también digo que se requiere de una inquebrantable afición a toda prueba pues aunque todos los que visten de ‚‘focos‚’ corren elevadísimo peligro, hay quienes están más expuestos, que lo son quienes no gozan de las facultades plenas para ejercer el oficio y quienes no tienen en medida alguna la materia técnica para solventar ese galimatías que se llama toro.
Ante lo asentando ya estamos entrando en sembradíos espinosos y es que aquí no faltaran muchos aficionados que se están imaginando, el que El Bardo está preparando el terreno para particularizar en un coletudo llamado Juan José Padilla y del que desde ‚‘endenantes‚’ se le tenía catalogado como un torero valientote ¬°Y nada más! y eso sigue siendo ahora, con otro mérito, que es el hecho de que tiene que poner más esfuerzo, de enjundia y hasta de valor y lo pone, pero nada más, y por ello así se le debe de medir y valorizar amén de decir que tampoco es ese torero tan mediático que nos han querido vender, por que si así fuera cuando menos hubiera llevado este domingo 16 de diciembre en que se dio la 9na. de la Temporada Invernal a una regularcilla caterva de público, lo que no sucedió y con ello sí sucedió que todo fue dándose dentro de los causes de la normalidad.
De Federico Pizarro solo decir que el cartel no le favoreció, pues siendo un artista debió de alternar en un cartel de arte de esos en que los de su especie se sienten a gusto y logran que le brote el arte que atesoran, y lo que además hay que consignar con creces es la astucia de su apoderado Adolfo Guzmán, quién logró regresar a éste artista a la Plaza México y en una de esas nos podrá tintinear las copas champaneras por qué de que Federico Pizarro tiene clase, la tiene.
Y de Joselito Adame consignar que el tren se le esta llendo, llendo , llendo y su reafirmación de torero esperanzador a realidad reluciente cada vez esta más nebulosa ¬°Carácter jovencito!
De los de Villa Carmela que saltaron a la arena subrayar que están en la pelea o más bien que pelearan el desempate para el ‚‘pañuelo negro, de la mansedumbre, el cual estará peleadísimo.
[pagewrap=compartir.htm]