Sebastián Ritter, con un arrimón brutal pegado a las tablas, arrancó las únicas ovaciones de la tarde. El colombiano demostró un valor tremendo que le propició el favor del público.

Curro de la Casa, con su primero, enseñó su buen concepto pero no tuvo enemigo enfrente.

Tomás Campos no lo vio claro con otro mal lote.

Cuadrillas:
Palmas para José Manuel Montoliú, de la cuadrilla de Tomás Campos, en una tarde muy difícil para los subalternos por el estado del piso.

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