Sin decir, dónde, cuándo, ni cómo el diestro está ‘a las calladas’ sudando, no solo físicamente, afinando su corazón, alma y espíritu para en el momento del llamado pueda expresar lo que sin decir viene trabajando.
A Mozart le expresó un mortal, daría la vida por componer ¿Cómo usted compone? A lo que respondió, pues yo ya la di.
Y es que así, he esperado estos momentos de ir caldeando tan anhelada oportunidad, le he ofrecido a Dios todos los momentos, para que por su medio me permita expresar este mar de sentires que en estos tiempos con impaciente paciencia han venido a desvelar mi sueño físico.
Por ahora, el torero queretano avecindado en Aguascalientes no ha dado a conocer que tiene ante sí lo que puede ser una gran oportunidad, prefiriendo que sean los tiempos exactos de Dios y a su ritmo, la marea acerque la noticia.
Solo nos queda esperar y en esta espera acompañar a este torero que con sus ojos actitudes y palabras se expresa de manera diferente. Que así lo logre con sus avíos de torear, urge en estos tiempos que alguien haga realmente la diferencia.
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