Uriel Moreno “El Zapata” se alzó triunfador al cortar las orejas del quinto; Federico Pizarro obtuvo una, protestada y el español David Fandila “El Fandi” indulta un toro de regalo.
Desde el abrir de puertas se sentía cálido el ambiente para ver el cartel con los toros de José María Arturo Huerta. Y la tarde no ha defraudado ante la variedad de suertes y polémicas valoraciones del juez.
Todo fue dar suelta al abreplaza para sentir el hervor de un público que aunque escaso, jamás dejó de protagonizar, ya sea a viva voz o agitando pañuelos. Claro, en el ruedo estaba Uriel y sus dos grandes picadores, César Morales y Pedro López.
Al no rodarle del todo en su primer astado, el de la inventiva destapó lo suyo al dársele suelta al quinto en el orden. Largas cambiadas en plena cara del toro cambiaron la decoración tras el intermedio soso de sus alternantes.
Cuando de pronto tomó los medios y aguantando, a corta distancia, trazara su habitual giro para cambiar el viaje de “Cariño mío” en extraordinario temple y dejar el par Al violín en todo lo alto.
Lo que hasta el momento nadie había logrado con capa y muleta, “El Zapata” lo proyectó en los medios; la vara de Pedro López estaba surtiendo efecto y, como resorte paró al público de sus asientos para recibir sonora ovación prolongada en una vuelta al ruedo.
Pero al instrumentar la faena vinieron los altibajos. Al ser arrollado por el derecho tomó el lado bueno para intercalar los Naturales entre adornos y remates y, como se entregó en la suerte de matar saliendo despedido tras una entera de efecto instantáneo, que le sueltan las orejas.
Uriel no las regresó, estaba convencido de su esfuerzo. En el anterior la ovación se la llevó César Morales al torear a caballo y dejar un soberbio puyazo ante la primera puesta de pie de más de cuatro mil aficionados.
El inicio de muleta en flexión a compás abierto sólamente fue un presagio de bueno, pues salvó el segundo tercio y algunos Derechazos, los tres viajes con la espada se quedaron al saludar desde el tercio ante un toro que iba largo.
A Pizarro le costó entrar a tono en su lote, pues la raza del abreplaza únicamente encontró eco sobre pitón izquierdo, de ahí las protestas al recibir la oreja ante la falta de unidad de faena.
Ahora que la pureza para cobrar sus estocadas ha estado por encima de todo. El duro cuarto no le permitió mayores cosas. A cambio, el tranquillo de Federico ha brillado en grande.
El toreo eléctrico de “El Fandi” le hizo sucumbir en lote ordinario. Ese puntito de bravura seca le costó el abucheo al descordar al tercero de sorteo. El sexto sólo tuvo un lado, el derecho, pero nada especial para lucir.
El encierro estuvo parejo en presencia y juego, sin embargo “Bomboncito” desentanaba por su enarbolada cabeza y pinta arromerada, de ahí que lo habían dejado en el cajón de reserva. Ah que dechado de nobleza.
David se dio un festín desde el capote y en banderillas con La Moviola que le salió pintada. Al de Pepe Huerta le toreó de rodillas, perfil, costado y hasta de tres cuartos al haberlo metido en la muleta.
Faena de todas marcas, así se decía antaño, en medio de un delirante público que clamó por el perdón agitando los blancos pañuelos, al que se ha unido la autoridad para otorgar el indulto por la trasmisión de dos excelentes lados.
Así como iniciara la tarde cayó la noche, entre un gran ambiente. “Zapata”, “Fandi” y el ganadero fueron llevados a hombros.
FICHA.
Plaza México, octava corrida de la temporada.
Se ha lidiado un encierro de José María Arturo Huerta, parejo en tipo y cornamenta. Y un séptimo, de regalo, cornalón de cabeza. Pesos: 528, 492, 484, 509, 511, 480 y 477.
Federico Pizarro.- oreja protestada y palmas.
Uriel Moreno “El Zapata”.-Al tercio tras ovación y dos orejas, protestada la segunda.
David Fandila “El Fandi”.-abucheo y palmas. Indultó al séptimo de regalo.
Juez Jesús Morales.-Desacertado en sus valoraciones.
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