…que fue un entradon y que conste que por donde quiera que se le vea la combinación de ‘El Zapata’, ‘José Mauricio’ y Alejandro Talavante era infinitamente más atractiva que el mentiroso remedo de mano a mano que escenificó ‘El Juli’ y ‘Silveti V’, sin que en nada tenga que ver el resultado de la una y de la otra, pero entonces la pregunta sería ¿Por qué la diferencia entre una entrada y otra? Tomando desde luego muy en cuenta el fenómeno de la ‘Julimanía’ pues sin más se lo podríamos achacar a la intensidad con que se mueven unas y otras maquinarias publicitarias, si esto es cierto El Bardo se pregunta ¿Por qué la empresa no le mete caña igual a todos los carteles que orquesta?, esto además de que tampoco es comprensible ¿Cuál es la razón de el por qué un torerazo como lo es el badajocense Alejandro Talavante, no le ha invertido a este rubro? a sabiendas que de hacerlo andaría volando por las nubes altas pues es más claro que el agua que este torero está pa’ jalar mazas y si mucho me apuran, esta predestinado a ser uno de los favoritos de la afición tricolor ¿entonces?

Y ya que andamos metidos en ese tema o temas que lo son al alimón la publicidad y la mercadotecnia, aquí cabrían varias preguntas ¿toreros como ‘Manolete’, ‘El Cordobés’, José Tomás, Hermoso de Mendoza, ‘Juli’, de los de allá y de los de aquí Valente Arellano, David Silveti y ‘Silveti V’ levantarían o hubieran levantado las expectaciones que cada uno a su manera se adjudico? La respuesta es muy probable que no, sin que esto les quite un ápice torerístico a casi a todos ellos, claro con algunas excepciones y aquí si hay que señalar que incluso aunque ahora las corridas se trasmiten por la televisión y que son habladas a través de importantes radiodifusoras esto no afecta hoy en lo más mínimo a las congregaciones en los tendidos, lo cual en otros tiempos eso de las comunicaciones si hacia mella en el graderío y no nada más por el hecho de que la gente por razones monetarias se quedaba en casa a ver o escuchar los festejos, si no que las figurotas como Don Alonso Sordo Noriega, Don ‘Pepe Alameda’, como Don ‘Paco Malguesto’ y desde luego colaborando las voces comerciales de Don Carlos Albert Estrafor y Don Jorge Zúñiga eran de tal magnitud, que con su solo anuncio de trasmisión la familia armaba verdaderas tertulias alrededor de los aparatos televisivos y radiofónicos y para quienes no crean que los hombres de los micrófonos y las letras pesaban tanto, claro en diferente manera, que los que vestían de ‘focos’ les puedo asegurar que muchos aficionados permanecían en el seno de los hogares atrapados por esos ‘imanes’ y al terminar la corrida jalaban a toda prisa rumbo a la calle de Bolívar en donde se peleaban por una mesa en el legendario ‘Café Tupinamba’ y ahí charlaban y comentaban el festejo recién terminado con toda autoridad, pues la fidelidad con la que habían narrado los señorones del micrófono era de tal magnitud que les permitía a los aficionados expresarse como si hubieran presenciado la corrida en vivo y aún más, pues sus criterios venían avalados por aquellos inolvidables personajes e incluso se armaban discusiones en las que con frecuencia se escuchaba ‘Lo dijo ‘Pepe Alameda’ en la televisión y el de la otra mesa le rebatía con un ‘yo me quedo con lo que opinó ‘Paquito Malgesto’ en el radio, ¡Oiga usted! y no faltaba quien hinchaba los pulmones y exclamaba ‘el toro arañaba los seis años’, ‘lo estoy leyendo aquí mismo en ‘El Redondel’ y lo firma Alfonso de Icaza, ‘Ojo’ y créame usted amigo que al son de un vaso de café espumoso y un ‘Tupinamba’ (birotito, rebanadas de jamón y queso, acompañadas de ensalada rusa) las pasiones se desbordaban muchas veces más que en la propia plaza, de ese tamaño pesaban las opiniones de aquellos periodistas.

Hoy ya nada de eso existe la pasión está en los anaqueles de la historia, las voces son silencios que arrullan, las tintas ni a transparencia llegan, los comunicadores oficiales van en fila india bien portados con su estrellita en la frente, otros zombis en la penumbra de la ignorancia, otros arribando a lo pendejo gracias a la ‘Compu.’, el Twitter y al Facebook, y los incómodos pues ahí cargando la loza de la libertad de prensa que pesa mucho porque muy pocos son los que la cargan ‘Que tiempos aquellos Don Venancio’ cuando el tren de la crítica, la opinión y la orientación pitaba y pitaba fuerte, lo dicho hoy ya nada de eso existe, melancolía son aquellas mesas del propio ‘Café Tupinamba’, de ‘La Mundial’ cantina que olía a tinta en las calle de Bucareli donde se reunían costumbristamente ‘Sin carnaval, ni comparsas’ Periodistas, Cronista, Escritores que eran admirados, temidos, consultados, respetados, por los propios, toreros, ganaderos, empresarios y desde luego por los aficionados, pues sabían que esos hombres con sus notas sellaban la fiesta.

¡Híjole que rete emocionado estoy con esto de los recuerdos de los verdaderos ‘moustros’ de los micrófonos y de las plumas! ¿y como no lo voy a estar? si esta semana abrazare y beberé de la sapiencia enciclopédica de la tauromaquia, de las vivencias de la propia fiesta que es su fiesta, de la verdad verdadera de uno de los más grande de los medios taurinos de todos los tiempos y desde luego el número uno de estos días, Don Víctor López ‘El Vito’ quien desde las tierras de ‘La espuma, de las garzas y las rosas’ llegará a la ‘Ciudad que es chinampa escondida’ ¡Bienvenido Maestro de Maestros!.

Perdón se me fue el avión en los cielos de la alegoría y la nostalgia así que antes de aterrizar y desabrocharme el cinturón a manera de aviso de azafato, les informo que ‘El Zapata’ se vistió de ‘gris rinoceronte y aceite 3 en 1’ y todo para que su bullanguería le pintara las contras más que nada por su ya no aceptación en una plaza seria y pa’ acabarla de amolar en el callejón estaba el empresario de Madrid, quién seguramente ahora se lo estará pensando para llevarlo a la capital del toreo, ‘José Mauricio’ enfundado en ‘verde vidrio de botella del rioja y 18 quilates’, nos confirmó que es un torero muy en la línea de quienes suman fechas en correspondencia a su percha y eso no perdura porque es carestía de enjundia en una fiesta que es de ‘Apasionada entrega’, y Alejandro Talavante decorado de ‘café con leche y dorado brillante’ reafirmó lo que ya dije, que será el nuevo torero consentido de este lado del Atlántico pues lo tiene todo capa, muleta, espada, valentía, seriedad, arte, temple, poder, imaginación, filigrana, magia, frescura y pa’ rematar un apoderado de ligas mayores, y de los cornúpetas que creó Julian Handam, como en todas las familias unos nobles y otros ojetes, pero eso si sin asustar a nadie y algunos hasta bonitillos.

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