Lidió dos becerras a la usanza portuguesa y mató un eral de la ganadería de Santa Patricia, propiedad de Jorge A. Chavarría y José Antonio Álvarez Llaguno. El astado fue bravo y con recorrido al que Antonio Mercado le pudo hacer buena labor de acuerdo a su edad taurina, sin embargo con mayor experiencia el joven novillero seguramente hubiera aprovechado a cabalidad al novillo.
Hemos visto que el muchacho tiene buena actitud mostrando sus buenas maneras porque se ve que sigue realizando un arduo trabajo físico para lograr llegar a su objetivo, que es poder lucir a plenitud el terno de luces
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