”En el quinto toro de Morante de la Puebla realizó una faena que como aficionado veo inmensa, de esas históricas, pero también nosotros no tenemos que ser, ni debemos, tener la visión de aficionados, porque luego se tiende a tener preferencias y nosotros tenemos que ser objetivos”.
“Al culminar su actuación en el segundo su lote, el matador dejó un espadazo ligeramente desprendido, y como dicen los cánones, las orejas se ganan con la muleta, pero se cortan con la espada, entonces, se le dio una oreja, y lo confieso, en el palco también estábamos extasiados viéndolo torear, pero debemos ser imparciales y le teníamos que dar solamente una oreja, únicamente por el defecto de la espada se concedió solo un trofeo”.
Sobre la postura adoptada por el matador al arrojarle la oreja concedida a los miembros del palco de la autoridad, Gustavo Guillén dijo: [i]”La polémica y la pasión son lo bonito de la fiesta, la situación de que el matador de toros de manera grosera nos arroja la oreja, pues de acuerdo al reglamento vamos a proceder, todavía no se ha platicado, lo haremos el lunes”, la sanción administrativa podría ser de 50 salarios mínimos y se hará llegar por conducto de la empresa.
Por último dijo que se trabaja por el beneficio de la fiesta a la cual se le debe de otorgar el respeto que merece.
[pagewrap=compartir.htm]