Ahí lidió un novillo a puerta cerrada, en la que estuvieron también los matadores Fernando Robleño y Sánchez Vara.

Macías, se le vio firme y poco a poco fue acoplándose con las primeras dos vacas que tentó, las cuales fueron exigentes, con bravura pero con esa complicación en la que había que hacer uso del oficio, lo cual hizo muy bien el mexicano. A la postre, salió un novillo que desde la salida se empezó a emplear en el capote del de Aguascalientes que cuajó dos verónicas lentas y remató de una media, vino un quite con toque mexicano y una revolera para después continuar la labor con la muleta. El toro mostró calidad y fondo, lo cual entendió muy bien Macías que inició doblándose con el de Palha, con firmeza y convencido, Arturo fue tejiendo una faena que fue a más, tandas por ambos lados con sentimiento a la mexicana, un cambiado por la espala, una arrucina y en redondo para culminar con manoletinas, dejando un grato sabor de boca en los ahí presentes y sobre todo para el torero que le da una gran confianza para lo que pueda venir el próximo 12 de octubre.

Agradecido con el ganadero Joao Folque, se despidió Macías para tomar rumbo a Salamanca en donde continuará su preparación en el campo bravo.

Foto:Emilio Méndez.

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