Ese sonriente chaval que a partir de confirmar alternativa el 21 de mayo del 2006 sumó una cadena de éxitos al lado de las grandes figuras, locales, colombianas y españolas. El mismo triunfador de salidas a hombros; sí, el que hizo sonar La Pelea de Gallos aquí en el DF como fin de exitosa corrida. Es El Cejas de grandiosas actuaciones en fechas de aniversario de Monumental coso.

Encaramado tarde a tarde alcanzó en su momento cumbre a César Rincón, le peleó de igual a igual a El Juli, cortó rabo, tras del de Enrique Ponce; se ganó el mano a mano con José Tomás y también dejó asombrado a Rodolfo Rodríguez El Pana.

Fue a partir de encontrarse con Don Palillo, su segundo astado en confirmación de doctorado, como surgió un nuevo nombre de impacto en la torería mexicana. Se le recuerda iniciar de rodillas la faena en los medios y, al primer muletazo sacar la casta cuando su propio cuerpo se estaba venciendo al sentir cerca el mugido. Un resorte de muelle le equilibró para culminar la tanda por derecha.

Superado ese angustiante momento apareció la sonrisa que le hizo famoso en característica al sepultar en todo lo alto la espada y salir a hombros, puerta que él cerrara al considerarse apto para conquistar España, sin importarle tragar lo que consiguiera a su paso el filósofo artemarcialista Antonio Corbacho, especializado en mentalizar toreros bajo un fin, salir a morirse en cada tarde.

De esa cuerda, roja, dura y destrozadora, se atragantaron José Tomás, Marcial Herce, Alejandro Talavante y naturalmente, Macías de amarga experiencia; todos ellos ahora son otros, triunfadores los hispanos y Arturo en esa búsqueda.

El retorno a la México, tras el paso español, nos devolvió a un torero minado, seco, inexpresivo, que todavía respiraba por las heridas, hasta que él mismo aceptó que los surcos marcados en su cuerpo habían hecho mella en su desempeño.

Arturo Macías había llegado a las alturas de México y descendido a ras de piso en España.
Ahora es otro gallo. Ya no aquel locuaz arrebatado que se dejó llevar por el canto de las sirenas. Reflexivo, mentalizado y con todo lo torero en su sitio. Ese es el que une su nombre a una ganadería: Arturo Macías-Barralva, de los hermanos Alvarez Bilbao, triunfadores, el que ha vuelto como figura a los carteles feriales de San Marcos.

…Hace seis años y meses un joven hidrocálido cautivó con su arrojo al público de la México; ese está de nueva cuenta en un cartel de Gran Temporada, el del próximo domingo.

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