También tocó pelo Abraham Marín quien se llevó un apéndice a la espuerta.

Ante una buena entrada, en tarde agradable, hicieron el paseíllo la rejoneadora Gaby Zataraín, y a pie los jóvenes Alejandro Lima El Mojito de rosa y oro (vuelta al ruedo tras aviso), Antonio Mendoza de vino de burdeos y azabache (palmas tras dos avisos), Abraham Marín ataviado de sangre de toro y oro (oreja), Diego Sánchez de blanco y azabache (dos orejas) y Arturo Soto vestido de azul marino y oro (palmas tras dos avisos).

Se jugó un encierro de buena presencia de la ganadería de El Vergel, mismo que cumplió en varas dejándose torear, bravos y con fijeza, de los cuales destacó el cuarto de la lidia ordinaria.

Abrió las hostilidades la joven rejoneadora Gaby Zataraín con JR quien dejó ver que apenas comienza en el “Arte de Marialba”, realmente poco hay que decir, tan sólo una banderilla que dejó en buen sitio; mientras que por otra parte destacar el suceso cuando el novillo se fue hasta el patio de cuadrillas en un momento de descuido por parte de quien aguardaba la puerta; destacar también la actuación de las Forcadas de Mazatlán, quienes con enorme afición al segundo intento su compañera Tere Estrada hizo la pega, mientras que Sara Zataraín hizo la función de rabilladora. Al no poder Gaby enviar al destazadero a su novillo, Antonio Mendoza hizo el intento de pasaportar al burel, sin poder al escuchar los tres avisos, siendo apuntillado al momento de doblar a la arena el burel. Dando vuelta al ruedo la rejoneadora acompañada de las valientes Forcadas de Mazatlán.

En lo que toca en la lidia ordinaria Alejandro Lima El Mojito con Florentino, lo recibió de hinojos con dos largas cerrado en tablas, otra en los medios rematando con chicuelina.
En su turno Antonio Mendoza quitó por ajustadas chicuelinas. El tlaxcalteca cubrió con más voluntad que lucimiento el segundo tercio para brindar posteriormente al empresario y ganadero Armando Guadiana Tijerina, prosiguiendo con un trasteo por ambos lados donde en algunos muletazos El Mojito pudo gustarse. Se puso pesado con la espada para escuchar un aviso y dar una vuelta al ruedo.

Antonio Mendoza se fue a porta gayola para dar las buenas tardes a Plomex, mismo que después de la larga volvió en un palmo de terreno prendiéndolo de fea manera al michoacano quedando todo en un susto. Ya incorporado lanceó jugando los brazos a la verónica y quitó por mandiles. En lo que toca con sarga ante un novillo bravo realizó una faena derechista de buen contenido en la que intercaló adornos como pases del desdén, concluyendo con manoletinas. Para su mala fortuna estuvo errático con la espada por lo que escuchó dos avisos y palmas.

Abraham Marín con Periodista abrió el compás para lancear a la verónica con ritmo; por su parte Diego Sánchez tomó su turno y quitó con sabrosas chicuelinas, dando la réplica el de Torreón con fregolinas. Pidió banderillas cubriendo el segundo tercio con lucimiento mientras que con muleta cuando le encontró la distancia al buen novillo y salió adelante le robó muy aceptables pases por el pitón derecho. Cerró con manoletinas mientras que con el acero metisaca y media tendida para petición de oreja que fue concedida por el juez José Antonio García.

Lo mejor vino con Diego Sánchez quien de manera rítmica toreó a la verónica a Juanry número 814 con 371 kilos, siendo superior ese recorte de pintura. Brindó su gran faena a Armandito Guadiana, haciendo Diego una importante faena derechista llena de calidad, temple y largueza, misma que arrancó los olees entre las notas de “Pelea de Gallos”, intercalando bellos adornos como cambios de manos por la espalda y desdén, terminando con ajustadísimas manoletinas. Y como dicen lo bien toreado bien arrematado al dejar el acero hasta la empuñadura para ser premiado con las dos orejas; mientras que los restos del bravo y emotivo novillo recibieron arrastre lento.

Por su parte el defeño Arturo Soto quien sumó apenas su segunda novillada con picadores ante un novillo también bien hecho y construido, dejó ver una enorme afición, entrega y valor a toda prueba, teniendo como recompensa buenos pases por el derecho, se puso pesado con la espada concluyendo al tercer golpe para dos avisos y palmas que agradeció Arturo, como también quien esto escribe hace lo propio por ese brindis inmerecido que fui objeto por parte de él.

Al final del festejo el ingeniero Armando Guadiana Tijerina, José Rodríguez Luévano y Sorayda Hernández, entregaron los premios de El Santo Cristo de la Capilla a Abraham Marín por El Mejor Par de Banderillas, a Antonio Mendoza por El Mejor Quite y a Diego Sánchez por la Mejor Estocada y otro como Triunfador, saliendo a hombros Diego Sánchez.

Foto: Jesús Robledo

[pagewrap=compartir.htm]