Tuvo que suceder la reciente tragedia en Ceybaplaya, Campeche, para aquilatar el real valor de lo que son estos intrépidos hombres en busca del aplauso a cambio de ofrecer en cada tarde la vida.
Desde la ilusión de verse anunciados en un cartel como el calvario por el que atraviezan en busca de una miserable atención médica.
Todo ello se ha desprendido de la mensual tertulia organizada por El Bardo de la Taurina en la sede de la Asociación Nacional de Matadores y similares, tan llena de emotividad, tras escuchar desgarradores conceptos.

El sentimiento de Víctor Rodríguez “El Castaño”, la gracia recogida por Tonatiuh, el impacto de Jorge Alarcón, la sensibilidad de Arturo Castro y corazón forcado de Gerardo del Villar.
Ahí ante la presencia del nuevo presidente ejecutivo de los toreros, el matador Francisco Dóddoli y el saliente, Antonio Urrutia, se han develado las mil caras de lo que es un forcado.

Ciertamente habrá quien traiga a colación el nacimiento, allá en los fines de los 70 bajo la mano del portugués Pedro Louceiro al congiar junto con los Fuentes, su entusiasmo por poner en boga la suerte de Pegar en México.
Sin embargo, a 36 años de distancia, es hasta ahora, con la muerte de Edu, como se valoran las pegas de cara, cernella (de lado) y la de rabo, en busca de inmovilizar al toro abrazándose, juntar unir, del cuello.
La fuerza conjunta frente a la natural fiereza.

Fue en 1947 con la muerte de Manuel Rodríguez Manolete ante “Islero” de Miura como se descubrieron las imágenes del toreo, desde la estoicidad hasta la alegría al interpretar Cielito Lindo al lado de Armillita y Silverio.
Algo similar, guardando proporciones, ha sucedido con Eduardo del Villar: su inolvidable arrojo, sonrisa, sueños, gustos, pasión, impulso, valor y desbordado torerismo, recogidos en voz y autoría musical de Magia.

Ya Dóddoli los ha reconocido como Torero, abriendo puertas para brindar seguro médico, pero más se conoceráange de esta singular faceta en cuanto salga a la luz el libro biográfico, bajo la pluma de El Bardo de la Taurina.

[pagewrap=compartir.htm]