Este domingo en la finca del ganadero Eduardo Flores, lidió a lado de Pedrito de Portugal un par de toros a puerta cerrada.
Vestido con traje charro, el torero mexicano hizo labores bajo la mirada de taurinos españoles.
El Canelo lidió un toro de Nuñez del Cuvillo, que tuvo raza, transmisión y esa emotividad que obliga a estar bien. “El toro fue bueno, con raza, aunque se desplazaba bien duro poco y me sentí muy a gusto en este primer contacto con el toro español”, dijo el torero desde España.
Ahora vendrá una semana preparación técnica y física, bajo la mirada de Carlos Neila, maestro del torero, nacido en Saltillo, Coahuila y avecindado en Querétaro. “Hay que continuar la preparación, vine a esto. El próximo fin de semana me meto nuevamente al campo y despacharemos un par de toros”, finalizó.
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