“Hace días, fui invitado a un tentadero, donde al ver las vacas, al caporal le exprese: ojalá esa castañita me tocara a mí, me observó y me dijo… En qué lugar va matador?
Mi turno es el tercero”, respondió entonces, esta va en ese toril, con temple, sin hacer ruido, apartó la vaca para salir en tercer turno, al terminar el apartado, el caporal se acercó al espada y le comentó: “Aprendí de mi padre y de mi abuelo, nada más viendo por que la vida del campo exige, o te despabilas o te quedas sin taco”.
En el ruedo, la vaca fue exigente como todo ser bravo, dejó, permitió bajo esa bravura expresar el toreo, al terminar la faena, el caporal comentó: “Se dejo la castaña matador; a usted quien le enseñó a torear?
A lo que el de querétaro respondió, soltando una carcajada: “El que es buen torero hasta viendo aprende”.
Pepe Díaz en breve dará a conocer sus planes.