Al presentar Pepe Arroyo la cuenta de gastos realizados para la celebración del Festival Benéfico del pasado 26 de febrero en la que actuaron gratuitamente Rodolfo Rodríguez El Pana, Federico Pizarro, Juan José Padilla, Jerónimo, Sergio Flores y Michelito Lagravere salta a la vista:
La cantidad de cinco mil pesos por concepto de boletos no devueltos por la Asociación Nacional de Matadores y el innecesario gasto de un seguro médico para los actuantes por 12,500 pesos que de última hora se tuvo que comprar al negarse los directivos, cuando inicialmente se iban a asegurar por medio de la agrupación dirigida por Antonio Urrutia.
De ahí en fuera Arroyo entregó claras cuentas, no sin antes agradecer a los ganaderos de La Punta, Rancho Seco, Torreón de Cañas, De Haro, La Soledad, El Vergel, Huichapan por los ejemplares lidiados, así como a Caparica, El Rocío y Juan Huerta al ofrecer reservas.
“Se palpaba el ánimo, impulso y cariño de la gente que sienten por Juan Luis. Ojalá que todo esto alimente al gran torero que eres y la figura que quieres ser”.
El agradecimiento se extendió a los matadores, subalternos, restauranteros que ofrecieron platillos y Casa de toreros al obsequiar la bebida para contribuir a la labor altruista.
La suma entregada asciende a 423 mil pesos.
De ella se detallan ingresos por boletos, donaciones y carne que dan un total de 499 mil pesos, menos gastos por 76 mil pesos.
Esos 423 mil pesos comprenden: 202 mil en cheque entregado por la Asociación de matadores, boletos no devueltos (5mil pesos), donaciones entregadas a Silis por 13 mil pesos, también un depósito a la cuenta de Silis por 30 mil pesos y el importe entregado este martes de 173 mil pesos.
“Quiero darle las gracias a Don Pepe y su papá Don Chucho por todo lo que me han brindado. En esta su plaza me despedí de novillero y ahora me entregan esta cantidad que no esperaba y que me va a servir para surtirme de avíos. Ahora estas gracias espero hacerlo como figura del toreo. ¡Arroyo es una casa de Toreros!”
Y la ovación para Pepe Arroyo y Silis no se hizo esperar, ante la ausencia de los dirigentes matadores.