En la plaza de toros El Paseo que registró buena entrada, se lidió una novillada bien presentada de Vistahermosa, propiedad de Jorge Barbachano, que salió buena en términos generales.
Gerardo Adame: Vuelta y al tercio.
Carlos Rodríguez: Al tercio y abucheos.
Ricardo Frausto: Oreja en el único que mató.
Incidencias:
El sexto toro que corrspondía a Frausto fue inutilizado cuando lo llevaron a varas, y salió un reserva pero despitorrado del lado izquierdo.
_____________________
Romerito, número 40, fue el primero toro en saltar a la arena, que correspondió en suerte a Gerardo Adame, con quien estuvo bien a la verónica, rematando con una media. Con la muleta estuvo en torero sacando pases de un toro que por momentos regateaba las embestidas. Al tirarse a matar, dejó la espada en buen sitio, para dar la vuelta al ruedo con fuerza.
El cuarto de la noche para Gerardo Adame, con el que simplemente el chamaco jugó con el novillo, pues se le ve sobrado, con clase ejecutando con temple y variedad sobre todo por el lado derecho. Con la espada en el tercer intento la dejó desprendida suficiente para que la res se entregara a las mulillas de tiro, la afición lo premió con una fuerte salida al tercio, triunfo que fue más meritorio que una oreja.
El segundo de la noche Cafetero de nombre, correspondió al potosino Carlos Rodríguez, quien se esforzó a la verónica. Con la sarga tuvo una labor interesante por ambos lados, destacando el derecho, en donde su faena dejó cuatro tandas de calidad, aunque el toro demostró debilidad. Con la espada, fue hasta el tercer intento, la gente lo sacó al tercio.
En el lugar de honor, el potosino Carlos Rodriguez, enfrentando a Trianero, un novillo de buenas hechuras que al iniciar la labor muleteril, se rajó, el diestro e metió a tablas para sacar pases pero el novillo. Se echó la espada a la cara poniéndose pesado, tomando la corta dando cuatro golpes, se retiró entre abucheos.
El tercer novillo correspondió a Ricardo Frausto, quien demostró hechuras, aunque el verdor normal de un novillero, dando muestras de tener clase en especial valor, pues a pies juntos por derecha aguantó a su enemigo una eternidad, la espada la dejó abajo, pese a eso el juez Francisco Bandín, le dio una oreja.
Cerro plaza Gitano, para Frausto, con que atrevió a la verónica al momento de ser picado, la res se dañó un nervio que le imposibilitó de la pata derecha siendo inutilizado para su lidia, por lo que desde el callejón fue puntillado.
Echaron una reserva, el cual salió despitorrado del izquierdo generando una bronca entre la afición. Cabe hacer mención que en la “lidia” de este novillo no hubo intervención ni de picadores, ni de los banderilleros.
Al final la afición se retiró molesta.
Foto de archivo.
[pagewrap=compartir.htm]