Se lidiaron cinco astados bien presentados de la ganadería de El Vergel de juego desigual.
Emiliano Gamero: Oreja
Federico Pizarro: Oreja
Alfredo Gutiérrez: Ovación
Luis Gallardo: Oreja
Leonardo Zataraín: Ovación
Abrió plaza el rejoneador Emiliano Gamero con un ejemplar parado que poco pudo ofrecer para torearlo a caballo. Con dos rejones de castigo y posteriormente banderillas, el caballista hizo todo lo toreramente posible para que las suertes fueran del agrado del respetable.
Tocó el turno a los Forcados Mexicanos quienes realizaron una excelente pega al primer intento por el cabo Maximiliano Morales, recibiendo una fuerte ovación.
Gamero estuvo certero con el rejón de muerte, haciendo rodar sin puntilla al ejemplar y recibir la primer oreja del festejo.
Federico Pizarro recibió al segundo de la tarde con un farol de rodillas, para posteriormente lancear a la verónica y rematar vistosamente; quitó por chicuelinas antiguas muy ajustadas. Con la muleta realizó una faena por ambos lados, destacando una tanda por el derecho con mucho son y poderío que fue bien rematada por largos pases de pecho, en los que el toro acusó poca fuerza. Mató de una estocada entera que hizo rodar al toro sin puntilla para recibir una oreja y tener petición de otra que el juez no concedió.
Alfredo Gutiérrez recibió a su enemigo con verónicas cadenciosas y de buen gusto, quitó por chicuelinas bastante ajustadas. Con la muleta, ante un ejemplar tardo en la embestida, el matador se mostró muy por encima de su enemigo, no sin antes mencionar que el viento lo molestó, intentó por ambos lados, logrando pases aislados que le fueron fuertemente coreados. Mató en un tercer viaje para recibir ovación.
Luis Gallardo recibió a su ejemplar con lances a pies juntos. En el tercio final fue molestado por el viento que lo descubría y no lo dejó estar a gusto, no obstante, intentó por ambos lados, logrando muletazos aislados. Pasaportó a su enemigo con media estocada en buen sitio que bastó para que el toro rodara y recibir un apéndice.
Con el que cerró plaza, el rejoneador Leonardo Zataraín realizó una faena con buen gusto, colocando rejones de castigo en buen sitio y llevando bien toreado al ejemplar. Colocó cuatro banderillas en todo lo alto y tres banderillas cortas, conectando con el tendido.
Tocó el turno a los Forcados Potosinos que realizaron la pega al primer intento a cargo de Raúl Mendoza.
Con el rejón de muerte, Leonardo Zatarain malogró su faena al dejar el rejón de muerte al tercer intento. Recibió una fuerte ovación.
Incidencias:
Uno de los caballos de la cuadra del rejoneador Leonardo Zatarain fue herido sin consecuencias.
Al finalizar el tercer toro, los matadores, acompañados por los forcados, la peña juventud taurina y la afición, desplegaron una manta agradeciendo al señor gobernador Lic. José Francisco Olvera Ruiz el declarar a la fiesta brava Patrimonio cultural inmaterial en el estado de Hidalgo.
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