Fandiño apostó por el toro desde el inicio del trasteo y el público recompensó su labor con entregados olés. Finiquitó la faena con una estocada que hizo que el toro rodara sin puntilla para cortar la oreja. El resto de la corrida discurrió por otros senderos muy diferentes.

La mansedumbre dominó en el encierro, especialmente en el lote de El Cid que no tuvo ninguna posibilidad.

César Jiménez estuvo con mucho oficio con el primero de su lote, que no puso ninguna emoción.

Se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Joselito El Gallo.

El festejo contó con la presencia de la Infanta Elena.

Cuadrillas
Aplaudido en varas Rafael Agudo de la cuadrilla de Fandiño. Palmas en banderillas para Roberto Martín “Jarocho”, a las órdenes de Fandiño, y Jesús Arruga de la cuadrilla de César Jiménez.

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