El Emperador del Temple ha realizado cuatro faenas de distinto corte, ante una tercia de vacas y un novillo del ganadero Javier Sordo preparándose para la actuación que tendrá en Motul, Mérida.
Con bravura, calidad, motor y nobleza asistieron las examinadas ante los engaños de Juan Pablo que con temple y cadencia ejecutó sendas faenas con gusto, reposo y calidad, toreando por ambos lados y entendiendo las condiciones que las de Xajay necesitaban para romper siempre a mas como lo hicieron a cada tanda.

El aspirante a novillero Diego Sánchez tuvo la suerte de probar las embestidas de las de Xajay, mostrando con firmeza y buen toreo, continuando por el buen camino que le caracteriza.
Con el novillo, Juan Pablo ha regalado una faena valiente, poniéndose cerca de los pitones del astado, que con bravura por ambos lados, buscaba los vuelos de la muleta de Sánchez, que templó y mando como es debido, adornándose entre el desdén y la trincherilla.

El estoconazo fue hasta las cintas, broche adecuado ante la faena que ejecuto el de Aguascalientes, quien a manera de despedida comentó: “Me he sentido muy a gusto, y el estar siempre delante de unos pitones te sirve mucho como torero, fueron tres vacas muy buenas y el novillo también, por lo que mañana espero que las cosas se den de buena manera y pueda salir a hombros con un triunfo fuerte”. Finalizó Juan Pablo.