Tras una extraordinaria ponencia del filósofo hispano Agapito Maestre, su coterráneo el poeta Jaime Casa Puig, dio a conocer los primeros cinco y una reflexión, de trece temores, elegidos por Arturo López Negrete “El Bardo de la Taurina“.

Como toda una travesía a nuestra frontera norte, Maestre fue encontrando los elementos que hicieron grande la obra del autor de “Muerte en la Tarde“. Su asombro fue tal que después de llegar hasta la cortina de hierro por la parte bajacaliforniana se había topado con una plaza de toros casi a la orilla del mar. “Esto es civilización, cultura, belleza. Es imposible entender la cultura del otro lado con la cultura hispánica. Esto es divulgar la fiesta, unida a la estética y la educación“.

Educar a través de la estética el ingenio de los toros. Esto es el juego de la vida; Hemingway transformó el paisaje violento; lo llevó a la literatura y creó un manual taurino en su Muerte en la Tarde. Pamplona es estética, arte.
Cada pase -suerte- es un juego, nunca es igual a otro. La poesía está en los toros“.

Y vinieron los temores, previo crédito dio El Bardo a Silvia Pérez, en voz de Jaime Casa Puig:
Soledad, fracazo, la opinión “temía lo que la gente opinara de mi, hasta que me dí cuenta que de todos modos opinan“; rechazo y dolor.

Los trece temores, desmenuzados, se podrán encontrar en charlas del tupinamba.com, ofreció El Bardo de la Taurina, tras tan amena exposición.

La Consejería de Educación de la Embajada de España fue embellezada con la exposición fotográfica del maestro de la lente Edmundo Toca.

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