Se lidiaron seis toros de Conde de La Maza: Bien presentados y de escaso juego.

Luís Vilches: Silencio y palmas.
Iván Fandiño: Silencio y silencio.
Oliva Soto: Ovación con saludos y palmas.

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Arrancó la feria de abril de Sevilla con una corrida del Conde de La Maza bien presentada, pero de muy escaso juego. Ante semejante material la terna actuante poco pudo brillar en este comienzo de feria.

Luís Vilches recibió de muy buenas maneras con el capote al astifino primero del festejo. Con la muleta se la jugó sin miramientos, con un toro peligroso que mas de una vez se le arrancó al pecho, aún así logro sacar algún pase de merito.

Con el cuarto se gustó a la verónica. Una vez con la tela roja, realizó una faena larga y casi integra por el pitón derecho que apenas tubo conexión con los tendidos.

Iván Fandiño le correspondió en suerte el peor lote del encierro. Con su primero, segundo de la tarde, nada pudo hacer. Este fue un animal que cantó pronto el peligro que tenía e intentó en varias ocasiones coger al matador, por lo que Fandiño lo estoqueo pronto.

Con el quinto más de lo mismo. Animal muy bien presentado, pero que embistió sin entrega alguna y lanzando derrotes continuamente. Aún así Fandiño no se desespero e intentó sacar algo positivo de su compromiso sevillano, pero la faena fue muy deslucida en mayor parte por los continuos derrotes y enganchones en la muleta.

Lo mejor de la tarde lo proporcionó Oliva Soto en el tercero del festejo. Y eso que el animal fue protestado en los primeros tercios de la lidia por su justeza de fuerzas. El presidente no lo devolvió y gracias a ello pudimos ver lo mejor del festejo.

Soto comenzó el trasteo de muleta por el pitón derecho, pero fue volteado, por fortuna sin graves consecuencias. Lo bueno llegó cuando cogió la muleta por el pitón izquierdo, por ese pitón el toro se dejó algo mas y Oliva nos dejó una extraordinaria serie de naturales que acompañó con diversos remates muy toreros.

Como ya le ocurriera el año pasado, teniendo prácticamente ganada una oreja de peso, volvió a fallar con la espada, perdiendo una vez más otro triunfo claro en su tierra.
Con el que cerró plaza, volvió a dejar pases de mucha personalidad, pero la faena no terminó de cuajar en los tendidos.

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