Toros de La Soledad, de un peligro sordo o completamente parados fueron los que se lidiaron bajo una ligera lluvia intermitente, sin embargo la experiencia, voluntad y certeras estocadas permitieron que se cortaran tres orejas.

Eulalio López El Zotoluco: Palmas tras descabello y oreja con breve división de opiniones.
Enrique Ponce: Oreja y palmas.
Octavio García El Payo:Oreja y palmas.

Incidencias:
Un torilero fue herido por un toro que rompió una puerta y lo estrelló en una escalera. Sufrió la fractura expuesta en uno de los pies. Su nombre: Roberto Guzmán.

____________

Gran expectación causaba el cartel de la tarde de ayer en la Plaza de Toros “Jorge ‘El Ranchero’ Aguilar”, pues los precios no eran muy alentadores, sin embargo las figuras se impusieron y ayer ni cómo meter a en la Plaza a los del Campanario que también estaban hasta las campanas.

Cerca de las tres de la tarde las nubes comenzaron a hacerse presentes en el cielo tlaxcalteca. Los colores del cartel: Eulalio López El Zotoluco en sangre de grana y oro, Enrique Ponce vestido de azul príncipe y oro, mientras que el más joven, Octavio García El Payo lucía un terno azul rey y oro.

Ninguno ciertamente salió en volandas pero cortaron tres orejas interesantes ante los de La Soledad que sin transmisión, sin presencia y sin recorrido, dieron un juego complicado o nulo que permitió, amargamente, que se pusiera atención a la empuñadura encarnada.

El primero de la tarde, el más cuajado, un negro zaino, cómodo de cornamenta, tocado del cuerno izquierdo, recibido por El Zotoluco con una larga cambiada, hilada a un farol. Con lucidas verónicas lo llevó hasta el caballo. La vara de Moisés López tan sólo rompió el pelo del burel, que sufrió una vuelta de campana ante el capote desmayado de El Zotoluco. Como todo buen lidiador lo hubo de probar por ambos pitones, el lado izquierdo era el mejor sin embargo el toro fue a menos y tras una faena de aliño se tiró a matar. Una estocada defectuosa por tendida le obligó a pedir la de descabello con la que se le vio certero. Salió al tercio por las palmas del respetable. “Piensa en Mí” se llamó y pesó 480 kilos.

Enrique Ponce como segundo espada lidió a “Dueño Mío” de 496 kilos, un toro negro zaino, axiblanco, rabicorto y bastante largo. Al capote no fue, ni a la vara, por lo que fue protestado por la plaza entera. Sin embargo la muleta mandona y poderosa de Ponce permitió un par de tandas de derechazos. Entró a matar a toro parado, entintándose los dedos en lo alto del morrillo. El oficio y la estocada entregaron al matador la primera oreja de la tarde.

El tercero de la tarde fue para Octavio García El Payo, se llamó “Talismán”, ante el juez pesó 478 kilos, de salida alegre, meano, bragado, lucero, cornigacho y negro, negro zaino. Octavio lo recibió por gaoneras. La vara también muy ligera, tanto que al parecer lo dejó “crudo”. Banderillas sólo recibió dos pares. Con un péndulo temerario comenzó su faena, el toro se mostró codicioso o más bien pegajoso y El Payo le bajó la mano para lucirse. Tras una estocada tendida, los asistentes solicitaron una oreja que le fue otorgada.

Farolito” se llamó el segundo del lote de Eulalio López, de 480 kilos y con una cornamenta astifina, fue recibido a hinojos. Pero el negro zaino de La Soledad no permitió lucimiento alguno con el capote. La vara fue a penas un pellizco para sagrar, el segundo tercio se cumplió a cabalidad y con la muleta el toro fue llevado a los medios para ser lidiado. Una faena que caló en el tendido pues el torero echó mano de toda su experiencia. La estocada fue tendida y ligeramente caída pero suficiente para dar muerte. Ante ello el respetable le otorgó una oreja.

Enrique Ponce se enfrentó a “Aventurero” de 490, otro zaino, bragado, meano, calcetero, paliabierto y caribello al que llevó con verónicas al caballo. Debió recibir dos puyazos pues en su primer arrimón a la jaca, provocó tremendo tumbo en el que se ensañó con el caballo. Fue tal vez el ejemplar más descastado o desrazado. Le sacó unos pocos muletazos y la frustración conmocionó al figura. Quien al igual que el tendido durante las del serial habría seguramente preguntado para sí: ¿y el toro?

Finalmente una actuación de aliño, ante “Granadino” de 498 kilos, de El Payo quien tampoco tuvo suerte con la bravura, nobleza y casta del encierro, además de la marcada falta de trapío de este ejemplar.
Se destaca que los toros pertenecen a la vacada del gobernador del estado de Tlaxcala.

Fotos:Ricardo Gómez.

[pagewrap=compartir.htm]